jueves, 8 de febrero de 2018

El Caso Pittman

Christopher Pittman

Christopher Frank Pittman, nacido el 9 de abril de 1989 en Huntsville, Alabama, Estados Unidos, fue condenado en 2005 por asesinar a sus abuelos, Joe y Joy Pittman, el 28 de noviembre de 2001, cuando tenía 12 años. El caso atrajo la atención nacional en parte debido a su edad en el momento del crimen y en parte debido a su defensa de que la droga recetada Zoloft influyó en sus acciones. Pittman fue condenado a 30 años de prisión, que se redujo a 25 años en apelación.

Christopher Pittman
Vida Familiar
Su madre lo abandonó cuando era pequeño, él y su hermana Danielle Pittman crecieron con su padre, quien era era abusivo verbalmente con él.

Su abuela materna Delnora Duprey lo describe como un niño bueno y tímido, que nunca mostró signos de violencia.

En una ocasión su madre vió la posibilidad de reconciliarse nuevamente con su padre y juntar la familia de nuevo, pero al final lo abandonó de nuevo, por lo que a la edad de doce años, trató de suicidarse en frente de su hermana Danielle y huyó de su hogar, fue capturado por la policía y confinado en una instalación para niños con problemas o fuera de control.

Fue confinado allí por seis días. Mientras estuvo allí, se le recetó Paxil para una depresión leve. Luego volvió con su padre a Florida.


Pittman no quería seguir viviendo con su padre y le pidió que lo llevara con sus abuelos paternos, como su padre se negaba a dejarlo ir, el abuelo Joe le dijo a su hijo que si no lo dejaba ir se tendrían que ver en la corte, por lo que su padre, Joe tomó la decisión de enviarlo lejos de su hogar en Oxford, Florida, para vivir con sus abuelos en Chester, Carolina del Sur, donde lo visitaba con frecuencia.

Christopher Pittman cuando era pequeño
 con su abuelo Joe Pittman
Sus abuelos paternos habían sido una fuente de estabilidad para él durante años en una vida con una madre que lo había abandonado dos veces a su tierna edad y un padre que Pittman afirmó haber sido abusivo.

Medicación
Su médico en Chester, al no tener muestras de Paxil para dar a Pittman, le dio muestras de Zoloft en su lugar. Aunque ambos fármacos son ISRS (inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina) con modos similares de acción selectiva, por lo general no es recomendable sustituir abruptamente uno por el otro. Casi inmediatamente Pittman supuestamente comenzó a experimentar efectos secundarios negativos de la nueva medicación; su hermana Danielle fue tan lejos como para describirlo como “maníaco”.

Supuestamente experimentó una sensación de ardor en todo su cuerpo que requirió medicamentos para el dolor. Se quejó de los efectos secundarios de la droga. En una visita posterior al médico, su dosis aumentó de 100 mg diarios a 200 mg diarios. Zoloft tiene varios efectos secundarios en los niños, incluyendo depresión agravada, sueños anormales, reacciones paranoides, alucinaciones, comportamiento agresivo y delirios. Los riesgos de una sobredosis incluyen posibles “reacciones maníacas”.

Christopher Pittman con sus abuelos Joe y Joy Pittman
Asesinato de Joe y Joy Pittman
El 28 de noviembre de 2001, Pittman tuvo un altercado con un compañero de clase en el autobús escolar, ese día los abuelos Pittman fueron a la iglesia con Pittman, comenzó a molestar a la persona que tocaba el piano y cuando llegaron a la casa, su abuelo lo regaño.

Tarde esa noche, Pittman fue al armario donde su abuelo Joe guardaba un rifle y lo tomó, le puso cuatro cartuchos y subió a la habitación de sus abuelos Joe y Joy, dándole dos disparos a cada uno de sus abuelos.

Luego encendió fuego a la casa usando velas y papel, tomó 33 dólares de la cartera de su abuela Joy, sus armas, el perro, tomó la Nissan Pathfinder de su abuelo Joe y huyó.

La policía fue alertada del incendio a las 11:59 y tardaron una hora en apagarlo, la primera planta de la casa está casi intacta y una parte de la segunda, cuando entraron descubrieron los cuerpos de Joe y Joy Pittman, siguieron buscando a Pittman, pero no lo encontraron.

Interrogatorio e investigación
Pittman fue llevado a la comisaría después de quedar atrapado en dos condados. Antes de confesar, contó la historia de un gran hombre negro de un metro noventa que lo había secuestrado después de asesinar a sus abuelos y prender fuego a su casa.

Cuando finalmente confesó, proclamó que sus abuelos merecían lo que obtuvieron. Más tarde afirmó que estaba bajo la influencia de una sobredosis de Zoloft. Pittman afirmó que el Zoloft causó alucinaciones de comando, una voz que le decía que asesinara a sus abuelos, y que era casi como un sueño o un programa de televisión que estaba viendo pero que no pudo detener.

Zoloft tiene varios efectos secundarios, incluyendo depresión agravada, amnesia, sueños anormales, reacciones paranoicas, alucinaciones, comportamiento agresivo y delirios. Los riesgos de una sobredosis incluyen posibles “reacciones maníacas”.

Durante dos días antes del tiroteo, Pittman pudo haber estado sufriendo de una dosis demasiado alta de Zoloft, y posiblemente también haber sufrido una abstinencia de Paxil.

Encarcelamiento
Mientras se trasladaba de un lugar a otro durante los próximos tres años, tuvo un incidente en el que, todavía sufriendo de manía, un psiquiatra afirma que propinó varios insultos raciales contra un guardia de prisión desde muy temprano en su encarcelamiento.

También hay evidencia de que Pittman pudo haber tenido algunos problemas antes de usar Paxil; la mayoría rechazaron la defensa de un niño siendo un niño, o simplemente lo negaron rotundamente.


Juicio
El lunes 31 de enero de 2005, tres años después, comenzó su juicio como adulto.

El 15 de febrero de 2005 Pittman fue condenado por asesinato y sentenciado a 30 años de prisión. Hubo cierta controversia sobre el veredicto: dos de los miembros del jurado admitieron sentirse coaccionados por su decisión, y otro miembro del jurado discutió abiertamente el juicio con su esposa y camarero durante las deliberaciones.

Apelación
El 5 de octubre de 2006, la Corte Suprema de Carolina del Sur escuchó argumentos orales sobre su apelación. También se presentó una petición a Pardon Pittman en ese momento. También se pidió a los jueces que retrasaran el traslado de Pittman a la penitenciaría para adultos, pero se denegó la demora.

En el 2006 Discovery Channel emitió más tarde un episodio de 48 horas: Hard Evidence, dedicado al caso Pittman.

El 11 de junio de 2007, la Corte confirmó la condena de Pittman por un voto de 4-1.

Recientemente, su hermana mayor Danielle se casó con un marine estadounidense y dio a luz a una niña llamada Joy (como su abuela paterna). Christopher permanece en la cárcel de adultos de SC y su familia de Florida sigue visitando cuando las finanzas y el tiempo libre lo permiten.

El 14 de abril de 2008, la Corte Suprema de los Estados Unidos se negó a escuchar una apelación, que se basó en un reclamo de la Octava Enmienda de castigo cruel e inusual (sentencia prolongada para un menor).

El 27 de julio de 2010, el Juez del Tribunal de Circuito de Carolina del Sur, Roger Young, aprobó la petición de reducción de la condena de Pittman y le otorgó un nuevo juicio basado en el hallazgo de que tuvo un abogado ineficaz.

En noviembre de 2010, el juez Roger Young rechazó una solicitud del estado para reconsiderar su decisión.

En diciembre de 2010, Pittman celebró un acuerdo por el cual se declaró culpable del delito de homicidio voluntario y recibió una condena de 25 años. Él había estado cumpliendo una condena de 30 años a cadena perpetua.

miércoles, 7 de febrero de 2018

El Niño De La Caja

El escalofriante y aterrador caso del niño en la caja

Es cierto que a lo largo de la historia han existido muchos casos de asesinatos escalofriantes sin resolver, pero el misterio del niño en la caja es uno de los más terribles y perturbadores.

No sabemos si se debe al hecho de que la víctima haya sido un niño de apenas 4 años o si se debe a que más de 50 años después el crimen sigue sin resolversey las preguntas sin respuesta.

¿Por qué alguien hizo eso y por qué de esa forma? ¿Habrá muerto el asesino o seguirá libre por la periferia de la ciudad? ¿Quién asesinó al niño en la caja?

1. La escena del crimen


El caso —o el descubrimiento del caso— comienza en febrero de 1957 en la zona rural de Susquehanna Road, en Filadelfia, cuando un cazador que buscaba presas en zona prohibida comienza a recoger las trampas que había puesto a escondidas el día anterior.

Pero para su sorpresa el cazador encuentra, entre los descuidados arbustos, una pequeña caja que dice «frágil, manejar con cuidado». Como es cierto que la curiosidad es más fuerte que el hombre el cazador en cuestión decide observar dentro de la caja.

Lo que encuentra primero le resulta escalofriante, pero lo que encuentra después le resulta mucho peor.

El hombre asustado no tarda demasiado en darse cuenta de que lo que en principio creyó que era un raro muñeco hiperrealista de 1 metro de largo era en realidad el cadáver de un niño muerto lleno de marcas de golpes en la cabeza.

Frente a la macabra situación el cazador shockeado decide huir sin llamar a la policía, temiendo represalias o sanciones por haber estado cazando en donde no debía.

Luego de dos días —el 25 de febrero— llega entonces a la escena un hombre llamado Frederick Benosis notificando finalmente a la policía acerca del niño en la caja.

2. Los análisis forenses


Lo que indicaron los análisis forenses fue que el cuerpo encontrado era el cuerpo de un niño de entre 4 y 6 años de edad con síntomas claros de maltrato. También señalaron que su pelo había sido cortado de forma apresurada breves momentos antes de su muerte o incluso después de la misma.

Por otra parte aunque los análisis encontraron al cuerpo lleno de moretones también encontraron que quien lo hubiera puesto en la caja lo había hecho con mucho cuidado y mucha delicadeza.

En esta misma linea los forenses indicaron que las uñas habían sido cortadas recientemente mientras que sus manos y pies mostraban señales de haber estado bajo el agua durante un tiempo prolongado.

Por otro lado los exámenes oculares indicaron que probablemente había sufrido algún tipo de enfermedad en los ojos.

También encontraron en los tobillos, en la ingle y en la barbilla cicatrices que podían indicar que el niño había sido sometido a numerosas cirugías.

Los forenses señalaron que el niño había comido seguramente 2 o 3 horas antes de morir y encontraron en su esófago un líquido que probablemente pudo ser vómito.

Finalmente los forenses no pudieron determinar cuánto tiempo había estado el cuerpo en el bosque debido a que el clima del lugar era demasiado frío, aunque indicaron que era bastante probable que la causa de muerte no hubieran sido los golpes en la cabeza.

3. La información sobre la caja


Como resulta lógico los análisis también se extendieron a la caja en la que fue encontrado el pequeño niño. Según se supo la caja era proveniente de una tienda de muebles llamada JC Penny y era probablemente una caja pensada para contener una cuna.

La parte del asunto que motivó a los investigadores fue que la caja contaba todavía con un número de serie visible mediante el cual iban a intentar averiguar el número de envío.

Pero los investigadores también encontraron en la caja la dirección de un a tienda que se encontraba a tan solo 25 kilómetros del lugar.

Por otro lado en la caja no se encontraron huellas dactilares pero sí se encontró cerca de su ubicación una gorra y una correa de cuero con hebilla.

Para poder resolver el caso los oficiales hicieron circular fotos del niño.

Ellos creyeron que iban a resolver el caso rápidamente. Pero no lo hicieron.

4. La búsqueda de respuestas deriva en más misterios



Finalmente los investigadores encontraron que se habían vendido 12 cunas de ese estilo de las cuales no había registro, debido a que los compradores solían pagar en efectivo.

Sin embargo 8 de los compradores aparecieron después de leer sobre el caso en las noticias aunque todos habían tirado la caja o la habían utilizado para guardar objetos en sus casas. Nunca se supo quienes fueron los otros 4 compradores, incluso hasta la fecha de hoy.

Por otra parte, la dueña de la tienda —Hannah Robbins— no pudo recordar el rostro de los compradores ni aportar nuevos datos al respecto.

Frente a la incertidumbre y la desesperación la policía comenzó a recorrer casa por casa con la foto del niño pero nadie lo reconoció. Las huellas dactilares y la información del ADN del niño fueron enviadas a hospitales pero no se pudo encontrar ninguna coincidencia.

Frente a la frustración las autoridades llegaron a vestir y sentar al niño con la intención de hacerlo ver más familiar para ver si alguien era capaz de reconocerlo en las fotos de esa forma pero tampoco fue de utilidad.

Incluso la Asociación Americana de Médicos distribuyó información y fotos del niño con la esperanza de encontrar a quien hubiera hecho las operaciones pero todo el esfuerzo fue en vano.

5. Las teorías sobre el caso


Una de las teorías más fuertes e impactantes del caso surge cuando Remington Bristow —un ayudante del forense del caso— se contactó con un psíquico que le sugirió buscar una en una casa de acogida ubicada a menos de 2 kilómetros y medio.

Cuando los investigadores decidieron investigar dicha casa encontraron una cuna similar a la que habría estado dentro de la caja en donde el niño fue escondido y encontraron también varias mantas similares a la manta en la que el niño había sido envuelto.

Si bien Remington Bristow estaba seguro de que el niño había sido asesinado por alguien de la casa —sobre todo sospechaba de Arthur Nicoletti— no se pudieron encontrar pruebas de que él lo hubiera hecho.

Por otra parte —durante el año 2002— una mujer llamó desde Cincinnati y en un discurso descrito como «perturbador» ella le dijo a la policía que su madre había comprado al niño en 1954 y que lo había sometido a horribles abusos físicos, psicológicos y sexuales.

Los policías relacionaron esta nueva información con un testimonio recogido años atrás en el cual una persona había visto a dos mujeres en la fecha y en la zona en donde el cuerpo del niño había sido encontrado.

Sin embargo esta teoría terminó siendo descartada debido a que descubrieron que la mujer que había hecho la denuncia tenía graves problemas mentales y no pudieron encontrar ninguna prueba que afirmara lo que ella les había dicho.

6. La conclusión del caso


Si bien con el paso del tiempo han ido surgiendo algunas pistas prometedoras para los investigadores la realidad es que siempre los termina llevando a ninguna parte y las dudas y preguntas al respecto siguen siendo las misma.

¿Quién era el niño asesinado que apareció en la caja? ¿Por qué alguien decidió matar al niño? ¿Llegó alguien a conocerlo?

Para los investigadores del caso el niño siempre será recordado como el niño no identificado, mientras en su lápida en lugar de su nombre figura desconocido niño americano.

martes, 6 de febrero de 2018

El Bosque De Los Suicidios

La verdad sobre Aokigahara, el bosque de los suicidios japonés

Hace años, cientos de nipones acababan con sus vidas entre los árboles. Hoy ni siquiera existen cifras para evitar el contagio. ¿Qué está pasando ahí dentro?



En 2016 'El bosque de los suicidios', la película de terror dirigida por Jason Zada y protagonizada por Natalie Dormer –a quien muchos recordarán por su papel de Margaery Tyrell en 'Juego de tronos'– que explota el viejo mito del bosque de Aokigahara. En ella, Sara (Dormer) se penetra en la arboleda del paisaje nipón en busca de su hermana desaparecida, a pesar de las advertencias sobre su carácter sobrenatural, y allí se encontrará (¡sorpresa!) con un buen puñado de almas en pena.

¿Cuánto hay de cierto y cuánto de leyenda en el supuesto carácter fantasmal del bosque? Como suele ocurrir con esa clase de lugares, los mitos terminan convirtiéndose en realidad a medida que el pasa el tiempo, como si se tratase de una profecía autocumplida en la que, además, la cultura popular juega un papel clave. Hay pocas dudas de que, hoy en día, se ha convertido en el lugar preferido de los suicidas japoneses para poner fin a sus vidas, un dudoso honor que le convierte en el tercer sitio donde más personas ponen término a su existencia después del Golden Gate en San Francisco y el puente sobre el Yangtze de Nanjing, en China.

El origen de la leyenda arranca en algún momento de la antigüedad. El Aokigahara se encuentra en la ladera noroeste del monte Fuji, considerado sagrado desde hace milenios. Los nipones consideraban el monte una entrada a los cielos, como si se tratase del ombligo del cuerpo humano que sería el centro de la Tierra. El bosque se formó bastante después, sobre la lava expulsada por el Fuji entre los años 800 y 1083, en unos 35 kilómetros cuadrados. Muchos consideraban que se trataba de un purgatorio para yureis y yokais, los fantasmas de los que perdieron la vida de manera trágica y que, supuestamente, evitan que los que se adentran en el bosque salgan, como le ocurre a Sara en la película.

Espíritus malignos y pobres suicidas


Como cuentan los visitantes, hay un ambiente casi sobrenatural en el bosque Aokigahara. Su fauna y flora contribuyen al efecto de extrañamiento que experimentan sus visitantes. Apenas hay ruidos en él, debido, sobre todo, a la escasez de animales. Además, la vegetación es tan tupida que impide que el viento sople, lo que contribuye a una peculiar sensación de quietud. Orográficamente, resulta bastante llamativo: además de un gran lago, hay grandes cuevas heladas. Además, no es tan extraño que el viajero perdido se tope con restos humanos en el bosque, y hay algunas páginas web donde pueden verse escalofriantes ejemplos. Debido a los yacimientos de hierro magnético que hay bajo el bosque, es común que las brújulas dejen de funcionar.

La media aproximada de suicidios hasta 1988 era de 30 al año, pero en 2002 la cifra había aumentado hasta los 78 y, en 2003, hasta 100

Mitología aparte, el Aokigahara comenzó a granjearse su fama durante el siglo XIX, cuando las hambrunas provocaron que muchos padres abandonasen a niños y ancianos en el bosque. No obstante, la fascinación moderna por el bosque se remonta a 1960, cuando Seicho Matsumoto publicó una de sus novelas más célebres, 'Nami no Tou', en la que sus protagonistas acababan con sus vidas en el bosque, cual Romeo y Julieta japoneses. Sin pretenderlo, generó un efecto llamada que provocó que muchas personas se desplazasen hasta el bosque para acabar son sus vidas, aunque ya hacía tiempo que Aokigahara se había convertido en el lugar preferido por los suicidas. Suele citarse la cifra de 500 para hablar del número de cadáveres que se han encontrado en el bosque, aunque su amplitud y frondosidad puede ocultar muchos más. En algunas zonas, es tan tupido que resulta imposible ver incluso a mediodía.

Otros datos, no obstante, son mucho mayores. La media aproximada de sucidios hasta 1988 era de 30 al año, pero en 2002 la cifra había aumentado hasta los 78 y, en 2003, hasta 100. Según un reportaje publicado en 'The Japan Times', en el año 2012 más de 200 personas habían intentado acabar con sus vidas entre la vegetación, de los cuales 54 habían tenido éxito. La mayoría de ellos, a través de una sobredosis de drogas. Desde entonces, el gobierno ha dejado de ofrecer números para evitar la imitación. No hay que olvidar que Japón es uno de los países donde más suicidios se producen: en 2013, aproximadamente, 27.300.


El reportero de 'The Japan Times' fue uno de los “privilegiados” que se encontraron con un cadáver durante su paseo por el bosque, después de oír un grito. “En un pequeño agujero, debajo de un árbol, y acurrucado como un niño en un lecho de hojas, yace un hombre, su pelo gris en receso apelmazado en su cráneo”, describía. “Su pálido torso no está cubierto por una camisa, mientras que sus piernas están tapadas únicamente por unos pantalones negros”. A su alrededor, explica, una maleta y un montón de papeles, así como pastillas, latas de cerveza y otras bebidas alcohólicas. “Al parecer, este hombre de cincuenta y tantos había expirado su último aliento mucho antes de que escuchase ese estremecedor grito sin origen”.

domingo, 4 de febrero de 2018

La Misteriosa Muerte de Elisa Lam

El caso de Elisa Lam y el Hotel Cecil cautivó a gran parte de internet hace un par de años. Yo mismo recuerdo ver con sorpresa el vídeo con los últimos minutos de la pobre chica en el ascensor y, durante semanas, leer muchos de los miles de comentarios, teorías y coincidencias que alimentaron el misterio y la imaginación de los curiosos.

El caso se cerró oficialmente como un accidente trágico. Pero todo lo que sabemos, las coincidencias imposibles y las nuevas preguntas que surgen amplían el misterio en otras direcciones aún más sorprendentes. 

El agua sabe un poco rara…
Era febrero de 2013, los inquilinos del Hotel Cecil (Los Ángeles, EEUU) empezaron a quejarse del agua. Tenía mal olor y sabor, y a muchos le salía viscosa y sucia. Poco sospechaban que probar ese agua o ducharse con ella iba a ser una experiencia que marcaría sus vidas…

Los empleados del hotel fueron a revisar los tanques de agua de la azotea. Al quitar las cadenas de seguridad y levantar la tapa de uno esos tanques, descubrieron un cadáver en descomposición. Era el cuerpo de Elisa Lam y llevaba 19 días allí metido.


 Elisa Lam era una estudiante canadiense de 21 años. Una chica normal por lo que se podía ver en sus fotos y en su Twitter. Elisa hacía una videollamada diaria a sus padres desde que llegó a Los Ángeles. El 31 de enero dejó de hacerlo. Sus padres se lo comunicaron a las autoridades que encontraron su habitación en orden, sin signos de violencia o problema alguno. Así que sólo quedó colocar carteles y esperar. Durante tres semanas no se supo nada de ella hasta que los empleados de mantenimiento la encontraron. 

El misterioso vídeo del ascensor
La policía revisó las grabaciones de las cámaras de seguridad hasta encontrar el vídeo de un ascensor en el que se muestran los últimos minutos de vida conocidos de Elisa Lam. Casi cuatro minutos en los que se ve a Elisa comportándose de una manera tremendamente extraña. Parece estar tratando de huir de alguien pero, al mismo tiempo, muestra una calma extraña en su lenguaje corporal. Pulsa los botones aparentemente al azar, mira a ambos lados del pasillo, hace gestos sin sentido y, en un par de ocasiones, da la impresión de que habla dirigiéndose a alguien a quien no se ve en ningún momento.


El primer supuesto de la policía es que estaba drogada o sufriendo algún tipo de psicosis. Pero la autopsia del cadáver no reveló restos de drogas en su cuerpo. Y, aunque pudo ser un primer ataque de locura, no tenía historial de desorden mental ni comportamientos extraños. Tampoco encontraron signos de violencia en su cuerpo. Ni traumatismos, ni algo que indicara algún tipo de lucha. Salvo lo que se ve en el vídeo, no había absolutamente ninguna prueba de cómo o por qué pudo acabar Elisa en ese depósito de agua. Desnuda y con la ropa que llevaba en el vídeo flotando a su lado.

Las hipótesis sobre lo que pudo ocurrir
Suicidio / Accidente

Si se acepta que tuvo un momento de locura, una de las hipótesis que se barajaron es el suicidio/accidente tratando de huir de algo que le perseguía en su mente. Pero no lo habría tenido nada fácil. La puerta de la azotea del hotel tiene una alarma que suena con un ruido muy fuerte si alguien trata de abrirla. Se comprobó que el sistema funcionaba correctamente por lo que ella, sin tener una llave que la desconectara, no pudo atravesar la puerta sin que saltaran las alarmas. Además, la tapa de los depósitos de agua son muy difíciles de operar. Los empleados del hotel cuentan que suelen usar una palanca para abrirla, y que es bastante complicado para un hombre corpulento moverla.

Es casi imposible que ella sola llegara a la azotea sorteando las medidas de seguridad, levantara la tapa, se metiera en el agua, se quitara la ropa y la volviera a cerrar de nuevo para morir. Y esta es, sorprendentemente, la versión oficial. 

Asesinato
La siguiente explicación plausible es que de verdad estuviera huyendo de alguien real que terminara por matarla. Pero no hay rastro alguno de ese alguien. Ni en la cámara, ni en su habitación, ni en el depósito, ni en su cuerpo. Nadie vió nada, nadio oyó nada. Nada que pueda probar la presencia de otra persona. Salvo el hecho de que Elisa parece dirigirse a alguien en la grabación del ascensor y que sería necesario que alguien metiera su cuerpo en el agua
.


La cosa Paranormal
Por supuesto no pueden faltar las explicaciones paranormales. La aparente calma de Elisa acompañada de esos gestos extraños. La misteriosa huida. Hablarle a un ser que no se ve… A mucha gente incluso le parece sospechoso que el ascensor no cerrara sus puertas en ningún momento, incluso cuando Elisa pulsa sólo un botón. Y que sólo se cierre cuando ella se aleja y termina la secuencia. Y además que luego, sorprendentemente, vuelve a abrirse la puerta sin que haya nadie. Los creyentes en el fenómeno paranormal dejan sus propias hipótesis como parte del misterio.

Se dijo que un espíritu podría haber estado acosando a una desconcertada Elisa, hasta que la fuerza sobrenatural acabó metiéndola en el depósito. O quizá fue víctima de una posesión demoníaca que le obligó a actuar de una forma extraña, terminando en suicidio. O quizá formó parte de un ritual satánico del que quiso huir y no pudo. Incluso puede que formara parte de una terrible conspiración internacional en la que se mezclan experimentos con humanos, secretos de estado y descubrimientos asombrosos…

Un momento. ¿Espíritus? ¿Posesiones? ¿Satanismo? ¿Conspiración?… ¿Cómo pueden llegar a estas conclusiones? Espera, espera que el caso no termina aquí. Son muchas cosas extrañas las que acompañan a este misterio. No me extraña que la imaginación de los creyentes en lo paranormal se dispare. Incluso los conspiranoicos tienen material de sobra para liar esta historia aún más. Empecemos por el principio: el Hotel Cecil no es un hotel cualquiera. Tiene sus propias menciones en la historia macabra de EEUU.

El (macabro) Hotel Cecil
El Hotel Cecil está situado en el 640S de Main Street en Los Ángeles. Un gran edificio construido en los años 20 que cuenta con más de 600 habitaciones. Suelen alojarse viajeros con poco presupuesto y a los que no les importe demasiado tener uno de los peores barrios de todo EEUU a la vuelta de la esquina. Literalmente.

La primera entrada del hotel en la crónica negra de EEUU se debe a la famosa Black Dahlia (Dalia Negra), la chica que fue encontrada por partes en 1947 y cuyo asesino no fue encontrado a pesar de mantener contacto frecuente con la policía pidiendo ser detenido. Elizabeth Short, que así se llamaba la víctima, se alojaba en el Hotel Cecil y era habitualmente usada como imagen del propio hotel. Quédate con el apodo Black Dahlia que recibió esta chica, más adelante volveremos a hablar de este dato.

La conspiración alrededor de Elisa Lam
Al margen de cómo murió específicamente Elisa hay ciertas preguntas sin resolver y coincidencias que amplían el misterio en otras direcciones.

¿Qué hacía Elisa en Los Ángeles? No hay información al respecto. Hay constancia de que los padres avisan por primera vez de la desaparición. Pero no se vuelve a saber nada de ellos. Ni nadie comenta por qué Elisa está en Los Ángeles. Fue un caso de gran impacto mediático pero apenas se sabe nada de ella. Se conoce su Twitter y su Tumblr, pero no hay nada relacionado con su estancia en el hotel.


¿Por qué el Hotel Cecil? No es un hotel para una estudiante de 21 años con una vida normal. El hotel está pegado a Skid Row, una de las zonas más deprimidas de Los Ángeles y con peor reputación de EEUU. Se cometen multitud de crímenes y las calles están llenas de sin techo. No es un sitio donde le apetecería estar.

En aquellos días, un brote especialmente resistentes de tuberculosis afectó a muchísima gente del barrio. Se sabe que el gobierno experimentó con ellos nuevos test de detección y medicamentos para luchar contra esta enfermedad. Pero ¿Sabes como se llamaba el test de diagnóstico usado? LAM-ELISA. ¡Uf! Vale que es un test oficial que lleva mucho tiempo en activo pero ¿no es demasiada casualidad?

Elisa envía un tweet el 13 de enero con un artículo en el Huffington Post sobre una empresa canadiense que va a obtener el apoyo del Pentágono para desarrollar un material de camuflaje para hacer soldados invisibles. Este desarrollo de la tecnología de camuflaje es un proyecto entre Estados Unidos y Corea del Sur. Después de que la noticia de la muerte de Elisa se hiciera global, varias cuentas de Facebook aparecieron usando su nombre. Mucha gente quiso aprovecharse del momento para gastar bromas o atraer visitas. Pero una de estas cuentas de Facebook (ahora eliminada) es más que sospechosa. Su nombre era “Lam Elisa” y fue creada el 17 de febrero (Elisa constaba aún como desaparecida pero según la autopsia ya estaba muerta). Sólo había un amigo en esta cuenta: un varón que trabaja para el ejército de Estados Unidos con sede en Corea del Sur.

sábado, 3 de febrero de 2018

Los Sueños Más Frecuentes


1. Caes al vacío

Ya sea desde un precipicio o desde un alto rascacielos, la caída libre al vacío es uno de los sueños más repetido. Está asociado a la intranquilidad y puede ser el reflejo de una situación complicada por la que estemos pasando. Una vez más, no estamos controlando la situación, ya que no podemos evitar “caer”.

2. Se te caen los dientes

No es algo muy agradable, y es que en psicología se asocia a los dientes con la confianza que tenemos en nosotros mismos y la autoestima, y así es como lo debemos entender. Quizá estamos pasando por una situación complicada o estrés.

4. Alguien te persigue

Un sueño angustioso y agobiante que se puede traducir como que tenemos algo pendiente de solucionar a lo que no nos queremos enfrentar, por eso huimos. No nos estamos enfrentando a las dificultades, y debemos ser capaces de superarlas.

5. Examen sorpresa o falta de asignaturas por aprobar

Este sueño tampoco es nada agradable, nos ponemos nerviosos y angustiados ante una situación que no controlamos y que no vamos a poder superar. Y significa exactamente eso: que tienes algo pendiente por solucionar y debes estar preparado para hacerlo o que eres demasiado exigente contigo mismo y por eso no te sientes capaz de superar los problemas.

6. Soñar con muerte

Si soñamos que morimos sin sentir miedo ni preocupación, se puede entender como una liberación de algún problema y significa un nuevo renacer. Si soñamos con la muerte de alguien significa que en este momento carecemos de las cualidades que nos aporta esa persona. Soñar que mueren nuestros padres significa que estamos realizando un cambio muy importante en nuestra vida y que nuestra relación con ellos ha cambiado.

7. Ganas de hacer pis

Hacer pis es una necesidad fundamental, si en un sueño tenemos ganas pero no conseguimos encontrar la manera de hacerlo, probablemente sea porque en nuestra vida, tenemos algún tipo de dificultad para satisfacer nuestras propias necesidades.

8. Estás desnudo

Te encuentras en un lugar público o frente a un grupo de personas y de repente te das cuenta de que estás desnudo. Esto hace referencia a algo que te hace vulnerable a los demás, algún punto débil que te hace sentirte expuesto frente a los demás.

9. Estás en una casa

Diferentes teorías coinciden en ver la casa como una metáfora de nuestra propia personalidad, y las diferentes estancias o habitaciones, como las cualidades que tenemos. Lo mejor que puedes hacer es explorar esta casa y abrir todas las puertas y ventanas que puedas.

10. Conduces un coche descontrolado

El coche fuera de control puede hacer referencia a tu habilidad para conseguir unos objetivos en el trabajo.​


jueves, 1 de febrero de 2018

Los Niños De Beaumont #2

Cartas falsas
Alrededor de dos años después de la desaparición, los padres de los Beaumont recibieron dos cartas supuestamente escritas por Jane, y otra por un hombre que dijo que estaba manteniendo a los niños. Los sobres mostraron un matasellos de Dandenong, Victoria. Las breves notas describen una existencia relativamente agradable y se refieren a “El Hombre” que los guardaba. La policía creía en el momento en que las cartas pudieron muy probablemente haber sido auténticas después de compararlas con otras escritas por Jane. La carta de “El Hombre” dijo que se había nombrado “guardián” de los niños y estaba dispuesto a devolverlos a sus padres. En la carta se nombró un lugar de reunión.

El señor y la señora Beaumont, seguidos por un detective, se dirigieron al lugar designado, pero nadie apareció. Pasó algún tiempo más tarde que llegó una tercera carta, también supuestamente de Jane. Dijo que “El Hombre” había estado dispuesto a devolverlos, pero cuando se dio cuenta de que un detective disfrazado también estaba allí, decidió que los Beaumont habían traicionado su confianza y que mantendría a los niños. No hubo más cartas. En 1992, los nuevos exámenes forenses de las cartas mostraron que eran un engaño. La tecnología de huellas digitales había mejorado y el autor fue identificado como un hombre de 41 años de edad que había sido un adolescente en ese momento y había escrito las cartas como una broma. Debido al tiempo transcurrido, no fue acusado de ningún delito.

Desarrollos posteriores
En noviembre de 2013, una fábrica en North Plympton fue excavada después de una pista sobre los niños Beaumont. Un radar de penetración en el suelo encontró “una pequeña anomalía, que puede indicar movimiento u objetos dentro del suelo”, pero la excavación no encontró evidencia adicional y las investigaciones en el sitio fueron cerradas.

El 19 de enero de 2016 -solo siete días antes del quincuagésimo aniversario del caso- la policía de Australia del Sur estaba siguiendo una pista de la desaparición de los niños Beaumont, en la que una pista telefónica señalaba a un sospechoso en el caso. La persona que llamaba estaba convencida de que la persona a quien estaba nombrando era culpable. Se están investigando las reclamaciones. La policía dijo que habían recibido 159 llamadas a Crime Stoppers durante los dos años anteriores.

Padres
Los Beaumont recibieron una simpatía generalizada del público australiano. Nunca se sugirió públicamente que los niños no deberían haber sido autorizados a viajar sin supervisión, o que sus padres eran de alguna manera negligentes, simplemente porque en ese momento en la sociedad australiana se dio por sentado que esto era seguro y aceptable.

Permanecieron en su casa de Somerton Park durante muchos años. En particular, la Sra. Beaumont confía en que los niños regresen y declara en las entrevistas que sería “terrible” si los niños regresaran a casa y no encontraran a sus padres esperando por ellos. A lo largo de muchos años, a medida que surgían nuevas pistas y nuevas teorías, los Beaumont cooperaron plenamente explorando todas las posibilidades, ya fuera que los niños habían sido secuestrados por un culto religioso y vivían en Nueva Zelanda, Melbourne o Tasmania, o alguna pista que sugería un posible sitio de entierro para los niños.

Cada búsqueda de sus cuerpos no proporcionó más información. En los últimos años, la pareja vendió la casa y se mudó, y mientras el caso permanece abierto, la Policía de Australia del Sur sigue informado de la dirección de la pareja. Los Beaumont se divorciaron y viven por separado.

Se dice que han aceptado que la verdad nunca puede ser descubierta, y han resuelto vivir sus últimos años lejos de la atención pública que les siguió durante décadas. Se sintieron devastados en 1990 cuando los periódicos publicaron fotografías generadas por ordenador de cómo Jane, Arnna y Grant se habrían visto como adultos. Las fotografías, publicadas contra sus deseos (Nancy Beaumont se negó a mirarlas), causaron una reacción enorme de simpatía pública de una comunidad que sigue siendo sensible a su dolor.

En el 2017, cincuenta y un años desde la desaparición, Jim y Nancy Beaumont tienen 91 y 89 años respectivamente.

Lugar de desaparición de los niños.

Los Niños de Beaumont #1

La desaparición de los niños Beaumont

Los niños Beaumont eran tres hermanos, Jane Nartare Beaumont (nacida el 10 de septiembre de 1956), Arnna Kathleen Beaumont(nacida el 11 de noviembre de 1958), y Grant Ellis Beaumont (nacido el 12 de julio de 1961), desaparecieron de la playa de Glenelg cerca de Adelaide, sur de Australia. Australia Day, el 26 de enero de 1966. En el momento de su desaparición tenían 9, 7 y 4 respectivamente.

Su caso resultó en una de las investigaciones policiales más grandes en la historia criminal australiana y sigue siendo uno de los casos más infames del frío Australia, incluso después de muchas décadas. La enorme atención prestada a este caso, su importancia en la historia criminal australiana y el hecho de que el misterio de su desaparición nunca se ha explicado, ha llevado a que la historia sea regularmente revisada por la prensa. También es visto por muchos comentaristas sociales como un hecho significativo en la evolución de la sociedad australiana, con un gran número de personas cambiando la forma en que supervisan a sus hijos a diario.

Estado: Casos sin resolver
Lugar: Adelaide, Australia
Blanco: Jane Nartare Beaumont, Arnna Kathleen Beaumont, Grant Ellis Beaumont
Fecha: 26-ene-1966
Tipo de ataque: Desaparecidos
Muerto(s): N/A
Perpetrador(es) : N/A
Sospechoso(s): Bevan Spencer von Einem, Arthur Stanley Brown, James Ryan O’Neill, Derek Ernest Percy
Motivación: N/A

Antecedentes

Los niños vivían con sus padres Jim y Nancy Beaumont en una casa en el 109 de la calle Harding, Somerton Park, un suburbio de Adelaide. No muy lejos de su casa se encontraba Glenelg, un popular balneario junto a la playa, que los niños a menudo visitaban. El 26 de enero de 1966, los niños tomaron un viaje en autobús de cinco minutos desde su casa hasta la playa; habían hecho este viaje similar a la playa el día anterior. Jane, la hija mayor, fue considerada lo suficientemente responsable como para cuidar a los dos hermanos menores, y sus padres no estaban preocupados. Salieron de casa a las 10 am y se esperaba que regresaran a casa a las 2 pm. Sus padres se preocuparon cuando no habían regresado y llamaron a la policía a las 7:30 pm.

Investigaciones policiales

Niños con un hombre alto y rubio

La policía que investigó el caso encontró varios testigos que habían visto a los niños cerca de la playa en compañía de un hombre alto rubio y de rostro delgado con una tez bronceada por el sol de constitución delgada y atlética como de 30 años. Los niños estaban jugando con él y parecían relajados y disfrutando. El hombre y los niños fueron vistos caminando juntos como un grupo lejos de la playa algún tiempo después, que la policía estimó era alrededor de las 12:15 pm. Un comerciante informó que Jane Beaumont había comprado pastelitos y un pastel de carne con un billete de £ 1.

La policía vio esto como una prueba más de que habían estado con otra persona, por dos razones:

*El comerciante conocía bien a los niños de las visitas anteriores e informó que nunca habían comprado un pastel de carne antes.
*La madre de los niños les había dado solamente monedas suficientes para su comida y comida en el autobús y no les había dado un billete de £ 1. La policía creía que les había sido dada por alguien más.



Últimos avistamientos confirmados y efectos sociales
Alrededor de las 3 pm los niños fueron vistos caminando solos, lejos de la playa, a lo largo de Jetty Road, en dirección a su hogar. El testigo, un cartero, conocía bien a los niños, y su declaración fue considerada como confiable. Él dijo que los niños estaban “tomados de la mano y riendo” en la calle principal. La policía no pudo determinar por qué los niños, ya con una hora de retraso, caminaban solos y aparentemente despreocupados. Este fue el último avistamiento confirmado de los niños. Se ha sugerido que el cartero se equivocó en el momento exacto en que se encontró con los niños, y que en realidad los vió antes del mediodía.

El Sr. y la Sra. Beaumont describieron a sus hijos, particularmente a Jane, como tímidos. Para ellos jugar con tanta confianza con un extraño parecía fuera de lugar. Los investigadores teorizaron que los niños tal vez habían conocido al hombre durante una visita o visitas anteriores y habían comenzado a confiar en él. Un comentario casual en casa, que parecía insignificante en ese momento, apoya esta teoría. Arnna le había dicho a su madre que Jane tenía “un novio en la playa”. La señora Beaumont pensó que se refería a una compañera de juegos y no tomó más aviso hasta después de la desaparición.

Varios meses más tarde, una mujer informó que la noche de la desaparición un hombre, acompañado de dos niñas y un niño, entró en una casa vecina que creía vacía. Más tarde había visto al niño caminando solo a lo largo de un carril donde fue perseguido y más o menos atrapado por el hombre. A la mañana siguiente la casa parecía estar desierta de nuevo, y no volvió a ver al hombre ni a los niños. La policía no pudo establecer por qué no había proporcionado esta información antes.

Los avistamientos de los niños se informaron durante aproximadamente un año después de su desaparición. El caso atrajo una atención extensa en Australia y se acredita extensamente en causar un cambio en muchos estilos de vida de la gente. Los padres comenzaron a creer que ya no se podía presumir que sus hijos estaban seguros; las generaciones anteriores habían permitido rutinariamente a sus niños las mismas libertades que los niños Beaumont habían disfrutado.

Investigación psíquica

El caso también atrajo la atención internacional. El 8 de noviembre de 1966, Gerard Croiset, un parapsicólogo y psíquico de los Países Bajos, fue llevado a Australia, causando un frenesí mediático. Su búsqueda de los niños resultó infructuosa, con su historia cambiando día a día y no ofreciendo pistas. Él identificó un sitio en un almacén cerca de la casa de los niños (y también cerca de la escuela primaria del parque de Paringa donde asistían Jane y de Arnna) en el cual él creyó que los cuerpos de los niños habían sido enterrados. En el momento de su desaparición había sido un sitio de construcción, y dijo que creía que sus cuerpos estaban enterrados bajo el hormigón nuevo, dentro de los restos de un antiguo horno de ladrillos. Los propietarios, que eran reacios a excavar sobre la base de un reclamo psíquico, pronto se dejó llevar por la presión pública, se recaudaron por el público unos $ 40.000 para demoler el edificio. No quedaron restos, ni se encontraron pruebas que vincularan a ninguna de la familias Beaumont. La policía estableció que entre los tres niños llevaban 17 artículos individuales, incluyendo ropa, toallas y bolsas, pero ninguno de estos elementos se han encontrado nunca.

En 1996, el edificio identificado por Croiset estaba sufriendo una demolición parcial y los propietarios permitieron una búsqueda completa del sitio. Una vez más no se encontró rastro de los niños.

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