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jueves, 21 de noviembre de 2019

El Caso de los Hermanos Sodder

En 1945, en Estados Unidos, cinco hermanos no volvieron a ser vistos después de un incendio que afectó a la casa donde vivían.

El inmigrante italiano Giorgio Soddu, quien había nacido a principios del siglo XX en Cerdeña, había emigrado en su adolescencia a los Estados Unidos junto a su hermano en busca de mejores perspectivas de vida. Una vez en suelo americano, no tardó en encontrar trabajo y en casarse con Jennie Cipriani, quien al igual que él también había nacido en el país de la bota y había llegado a Norteamérica siendo una niña.

El matrimonio, que ya había americanizado el apellido Soddu a Sodder, se avecindó en la localidad de Fayetteville, en Virginia Occidental, en una pequeña pero bullente colonia de italoamericanos. En ese mismo lugar criaron a sus 10 hijos: John (nacido en 1922), Joseph Samuel (1924), Mary Ann (1926), George Jr. (1929), Maurice Antonio (1931), Martha Lee (1933), Louis Erico (1935), Jennie Irene (1937), Betty Dolly (1940) y Sylvia (1943). Robert, el último hijo, nacería en 1950.

En la nochebuena de 1945 se desataría la tragedia que cambiaría para siempre el destino de la familia Sodder. Ese día y a esa hora, en la planta baja de la casa dormía plácidamente el matrimonio junto a la pequeña Sylvia, John, Mary y George Jr., mientras que Maurice, Martha, Louis, Jennie y Betty Sodder lo hacían en el segundo piso de la vivienda. El único que faltaba era Joseph, quien por esa época se encontraba alistado en el ejército.

Cerca de la 1:30 de la madrugada sonó el teléfono, lo que obligó a Jennie Sodder a levantarse de la cama para responder el llamado, pero resultó ser una equivocación. Cuando la mujer echó un vistazo a la casa se dio cuenta de dos cosas: las luces de la escalera estaban prendidas y la puerta principal no estaba cerrada con llave, por lo que se limitó a cerrar la puerta suponiendo que sus hijos estaban profundamente dormidos en sus camas. Tras volver a acostarse, y mientras trataba de conciliar el sueño, Jennie escuchó un ruido sordo, como si algo hubiera caído al suelo en el piso superior. A los pocos minutos después notó un inconfundible olor a humo.

El matrimonio Sodder salió de inmediato de su dormitorio y se encontró con un espectáculo inquietante: el vestíbulo estaba lleno de humo y las llamas comenzaban a cebarse con las escaleras que llevaban al segundo piso de la casa. Ambos gritaron tratando de avisar a los cinco niños que dormían arriba, pero no obtuvieron respuesta, por lo que abandonaron el inmueble pensando que a lo mejor los infantes ya habían salido, pero éstos no estaban fuera. George Sodder trató de llamar a los Bomberos por teléfono, pero la línea telefónica estaba cortada. Posteriormente intentó llegar a las habitaciones del segundo piso a través de las ventanas con una escalera que había tras la casa, pero misteriosamente la escalera no estaba donde la habían dejado. También intentó arrancar alguno de los camiones de su empresa de transporte de carbón para acercarlo a la casa y que los niños pudieran saltar, pero ninguno de los vehículos funcionó.

Los bomberos, pese al llamado de los vecinos, sólo llegaron al lugar cerca de las ocho de la mañana, cuando la casa ya había quedado reducida a cenizas. Todos supusieron que los cinco hijos del matrimonio Sodder que estaban en la planta alta de la vivienda habían perecido asfixiados o carbonizados, pero lo increíble es que, tras revisar los escombros quemados de la casa, no se encontraron los más mínimos restos de los cadáveres. Para agregar mayor desconcierto a la situación, la policía sindicó a un cortocircuito eléctrico como causa del siniestro, algo que fue desmentido por la familia Sodder, que aseguró que mientras el incendio consumía la casa, varias luces seguían encendidas (además, el mismo George Sodder había hecho revisar semanas atrás la instalación eléctrica de la vivienda, la cual se encontraba en perfecto estado).

Una semana más tarde la justicia declaró oficialmente muertos a Maurice, Martha, Louis, Jennie y Betty Sooder y el forense, que no vio ni el más mínimo rastro de los cuerpos de los niños, expidió los correspondientes certificados de defunción. Pero los inconsolables padres estaban convencidos que la ausencia de restos y el hecho de que la línea telefónica había sido cortada significaba una sola cosa: sus cinco hijos habían sido secuestrados y el fuego no había sido más que una distracción para hacerles creer a todos que los niños habían fallecido.


Las pistas de los cinco niños desaparecidos
Los Sodder también recordaron algunos extraños hechos acaecidos antes del siniestro. Meses antes, un vecino había ofrecido a los Sodder un seguro de vida para toda la familia, pero la negativa de George Sodder (un conocido antifascista que había criticado públicamente al dictador italiano Benito Mussolini en el pasado) a contratar el seguro había devenido en una agria discusión en la que el vendedor le había dicho literalmente: “Su casa se convertirá en humo y sus hijos serán destruidos, y usted pagará por sus sucias opiniones sobre Mussolini”. Además, unos días antes de Navidad los hijos mayores de la familia Sodder habían visto a un hombre desconocido que, dentro de un auto estacionado al otro lado de la calle, parecía vigilar a los hermanos más pequeños cuando iban camino del colegio.

Los Sodder intentaron en vano que la policía y el FBI abriesen una investigación sobre el caso. Intentando ellos mismos buscar pistas sobre el posible paradero de sus hijos, dieron con tres testigos que aseguraban haber visto a los cinco niños después del incendio: una mujer de Fayetteville que los vio en un coche durante la misma noche del incendio; la camarera de un bar de carretera a cincuenta millas de su casa que afirmó haberlos visto acompañados de varios hombres a la mañana siguiente al fuego; y la recepcionista de un motel en Charleston, Carolina del Sur (a 700 kilómetros de distancia), que afirmó que los niños se habían alojado en su establecimiento una semana después del incendio, acompañados por dos hombres y dos mujeres que hablaban italiano, quienes viajaban en un automóvil con matrícula de Florida y se mostraron en extremo reservados y recelosos, impidiéndole hablar con los pequeños.

Además, un conductor de autobús que pasó por delante de la casa de los Sodder durante la noche del incendio afirmó haber visto lo que parecían “bolas de fuego” lanzadas contra el tejado de la vivienda. Los Sodder, tras entrevistarlo, concluyeron que se trataba de algún artefacto incendiario y que ese fue el ruido sordo que había escuchado Jennie antes que se desatara el siniestro.

Los Sodder también contrataron a un detective privado para buscar otras pistas. El investigador descubrió algunos hechos curiosos, como, por ejemplo, que el mismo vendedor de seguros que había discutido con George Sodder formaba parte del comité que había declarado muertos a los niños. Los Sodder, ya al borde de la desesperación, llegaron a ofrecer una recompensa de 10 mil dólares por cualquier noticia que condujera al hallazgo de los pequeños, pero todo fue inútil. No volvieron a saber nada sobre sus cinco hijos.

La misteriosa fotografía de 1968
Tendría que llegar el año 1968 para que el caso sumara otra misteriosa arista. A la casa de la familia Sodder, a nombre de Jennie Sodder, llegó una carta que contenía una fotografía de un joven veinteañero, moreno y de ojos oscuros, que en su parte posterior llevaba una críptica inscripción, la cual decía: “Louis Sodder. I love brother Frankie. Ilil Boys. A90132 (o 35)”. Las autoridades opinaron que aquello era una broma de mal gusto, pero los Sodder creyeron que aquel podía ser de verdad su hijo Louis Erico, uno de los cinco niños desaparecidos, y enviaron a un detective a Kentucky, donde había sido sellada la carta, pero no se obtuvieron resultados. El joven de aspecto italiano de la fotografía jamás pudo ser identificado.



Los Sodder siempre creyeron que sus hijos habían sido víctimas de una red de adopciones ilegales, aunque otros barajaron también la posibilidad de que el secuestro de los niños había sido obra del crimen organizado, no sólo por el origen italiano de la familia, sino también porque George Sodder era dueño de varios camiones de transporte de carbón y el transporte por carretera era un sector que tradicionalmente, en esa parte del país y en esa época, estaba controlado por la mafia.


George Sodder, después de años de incertidumbre y sufrimiento, fallecería en 1969, al año siguiente de que llegara a su casa la misteriosa fotografía de su supuesto hijo Louis. Su esposa Jennie moriría veinte años más tarde, en 1989. Sus hijos y nietos continuaron la búsqueda emprendida por el matrimonio, pero sin éxito.

martes, 19 de noviembre de 2019

Las Extrañas Muertes del Paso Diatlov

El 2 de febrero de 1959, nueve excursionistas aficionados al esquí acamparon en los montes Urales. Es lo último que se supo de ellos. Tras varios meses de búsqueda encuentran los cuerpos sin vida de todos bajo circunstancias extrañas. Oficialmente se declaró que murieron a causa de una “poderosa fuerza desconocida” y los documentos de la investigación se guardaron en secreto hasta la década de los 90. ¿Qué ocurrió realmente?


Conocido como el incidente del Paso Diatlov (así se denominó al puerto de montaña donde sucedió debido al nombre del líder de la expedición) estamos ante un auténtico expediente X con todos los ingredientes para dar rienda suelta a la imaginación, de hecho lo ocurrido en esas fechas ha dado lugar a todo tipo de teorías. El sumario de la investigación apelando a esas “fuerzas desconocidas” se mantuvo en el más absoluto secreto hasta varias décadas después. Si el relato ya es peliculero de por sí, cuando los papeles de la investigación se hicieron públicos se descubrió que faltaban muchas páginas del mismo.

Excursión a la Montaña de Muerte


El 25 de enero de 1959 se había formado un grupo de nueve excursionistas junto a un guía para practicar esquí en un enclave situado en los montes Urales, en un área entre la República de Komi y el óblast de Sverdlovosk. Ninguno llegaba a los 25 años a excepción del guía que tenía 37. Eran ochos hombres y dos mujeres estudiantes de la Universidad Técnica Estatal de los Urales (Ekaterimburgo), cuyo líder se llamaba Igor Dyatlov, de 23 años.

El objetivo de la expedición era llegar a Otorten, una montaña al norte del lugar donde tendría lugar el incidente. Una ruta que en las fechas elegidas, en el mes de febrero, eran de categoría III, la más complicada y difícil. Aún así, no era la primera vez para el grupo, quienes tenían experiencia en rutas similares.

El equipo al completo llega ese 25 de enero en tren a la ciudad de Ivdel, un enclave situado en el centro de la norteña provincia de Sverdlovsk. Desde ahí parten hasta Vizhai en un vehículo para al día siguiente comenzar la marcha hacia Otorten el 27 de enero. En este momento uno de los miembros, Yuri Yudin, da marcha atrás y se despide de la expedición a causa de una enfermedad. Así es como inician la gran caminata el grupo de nueve personas.


En este punto de la historia y según narra la versión oficial, los excursionistas habrían dejado algunos papeles en forma de diarios y cámaras en el último campamento previo al lugar del incidente. Esto hizo posible posteriormente la búsqueda en la zona de los excursionistas.

Finalmente llegamos al 31 de enero. Siempre según las fuentes oficiales, el grupo llega al borde de una zona de montaña elevada, seguramente con mal tiempo, por lo que deciden acampar allí, supuestamente también, esperando a que cambie el clima para iniciar la escalada.

Al día siguiente, el 1 de febrero, el equipo parte con dirección al lado opuesto de la montaña. El tiempo empeora, nieva y dificulta cada vez más la visibilidad de la zona. Los excursionistas se pierden y se desvían hacia el oeste llegando hasta la cara superior de la montaña Kholat Syakhl (Montaña de la Muerte en mansi). En este punto, y viéndose perdidos con un tiempo que no acompañaba, deciden acampar allí mismo y continuar la jornada al día siguiente.


Dyatlov, el líder del grupo, acordó enviar un telegrama al club deportivo al que pertenecían una vez regresaran a Vizhai. Según los cálculos del chico, esto sería como máximo el 12 de febrero. Transcurridos varios días después de esa fecha, el 20 de febrero son los familiares del grupo los que dan la voz de alarma y se inicia oficialmente la búsqueda de los excursionistas con varios grupos de rescate compuestos por voluntarios. Luego se sumaron fuerzas del ejército y policía con aviones y helicópteros.

El 26 de febrero la búsqueda da sus primeros frutos. Encuentran el campamento abandonado en Kholat Syakhl. El escenario: una tienda en muy mal estado que según narró Mikhail Sharavin, del equipo de rescate:

Estaba medio derribada y cubierta de nieve. También estaba vacía y todas las pertenencias y los zapatos del grupo no estaban.


Los investigadores dijeron que la tienda tenía indicios de que había sido cortada o desgarrada desde su interior, probablemente para abrirla con rapidez. Encontraron una serie de ocho o nueve pares de huellas que llevaban hasta un bosque cercano, momento en el que se pierden la huellas cubiertas por la nieve.

Allí encuentran junto a un árbol lo que parecen ser los restos de una hoguera y los dos primeros cadáveres, ambos tan sólo con la ropa interior y descalzos. En el árbol encuentran restos de sangre, razón por la que se determina que ambos excursionistas habían intentado trepar el árbol.

La búsqueda continúa y encuentran otros tres cadáveres en la misma zona en un espacio de no más de 600 metros del árbol. Uno de ellos es el líder, Dyatlov, con una rama de una mano y en una postura que indicaba que se estaba defendiendo o protegiendo. El otro cadáver tenía una fisura en el cráneo, quizás un golpe, en cualquier caso no fue esta la causa de la muerte, fue la hipotermia. El tercer cadáver era una de las chicas, en este caso la investigación detallaba un cuerpo con un tono corporal extraño, sin más. La hipótesis sugiere que los tres trataban de volver a la tienda de campaña.

Pasaron dos meses hasta que dieron con los otros cuatro excursionistas. El 4 de mayo dan por concluida la búsqueda al encontrar los cadáveres. Habían quedado sepultados bajo la nieve en el interior del bosque. Los cuatro estaban vestidos aunque con ropa que pertenecía a los otros cadáveres. También encuentran una cámara en el cuello de uno de los excursionistas, aunque la investigación oficial concluyó que la película de la misma se había dañado rescatando algunas fotos.

Lo que dice la investigación oficial


Después de hallar a los últimos cuatro cadáveres se abre la investigación para hallar las causas de la muerte. En este punto vamos a repasar lo que encontraron en las labores de búsqueda:

Los ocho cadáveres de los excursionistas.

Todos a una distancia entre sí de no más de 600 metros.

Algunos sin ropa, otros medio vestidos o con la ropa de otros, a unas temperaturas estimadas de entre -15 y -30 grados Farenheit.

En principio muertes por hipotermia, aunque muchos con heridas.

Una tienda vacía y aparentemente desgarrada.

Ocho o nueve pares de huellas que les llevan hasta los cadáveres.

Una cámara en mal estado

Así da comienzo la investigación judicial del caso, donde se concluye que los primeros cuerpos habían muerto por hipotermia, en cambio, los cuatro cuerpos encontrados en mayo modificaron muchas de las ideas preconcebidas en la investigación.

El examen llevado a cabo por el doctor Boris Vozrozhdenny halló que tres de ellos tenían lesiones mortales. Uno tenía daños importantes en el cráneo, a una de las chicas le faltaban costillas, la lengua y tenía fracturado el cuello, además de encontrarse altos índices de radioactividad en su ropa. Al tercero le encontraron fracturas en el pecho y le faltaban algunos dientes.

En líneas general todos presentaban lesiones mortales, aunque con un pequeño matiz, se trataba de lesiones en su mayoría internas, y en cualquier caso no parecía que hubiera existido algún tipo de pelea o lucha física.
Se dijo como posibilidad de la muerte de los excursionistas que habían sido atacados por indígenas del pueblo mansi
Así se llega a uno de los veredictos más insólitos de cuantos se recuerden. La investigación oficial concluye que todos los miembros del grupo murieron a causa de una “poderosa fuerza desconocida”. No sólo eso, el caso se archivó y se mantiene en el más absoluto de los secretos hasta la década de los 90, momento en el que vuelve a estar disponible y… sorpresa, faltan páginas de la investigación.

Esto es prácticamente lo mismo que abrirle las puertas de par en par a los amigos del misterio y la conspiración para que todas las teorías, pseudoteorías y folclore de la historia de la humanidad se unan y conformen la mayor de las leyendas urbanas.

Y así fue. Desde entonces, han existido tantas teorías y versiones de supuestos estudios que se hace complicado separar la realidad de la pura fantasía. Veamos algunas de ellas.

Teorías de la cripta sobre el incidente Diatlov

Desde el Yeti o monstruo de las nieves, hasta la aparición de extrañas esferas anaranjadas en el cielo la misma noche de las muertes, aliens, infrasonidos, fuerzas malignas… estas y otras aventuras fascinantes ofrecidas por supuestos excursionistas que se encontraban en la misma zona el mismo día de las muertes han conformado una auténtica Biblia del más allá en cuanto a lo ocurrido esas fechas.

Una de las primeras teorías surgió en cuanto comenzó la investigación. Se dijo como posibilidad de la muerte de los excursionistas que fueron atacados por indígenas del pueblo mansi. Esta teoría podría valer de no ser por la investigación oficial y a través de las palabras del doctor que realizó el examen: los tres jóvenes con lesiones mortales no presentaban heridas tan contundentes. Además, no habían huellas ni rastros de más personas ni señales de lucha cuerpo a cuerpo.
La muerte de los excursionistas fue por hipotermia, lo que a su vez podía inducir a un comportamiento conocido como paradoxical undressing.
Otra teoría surgió a través del escritor y periodista Yuri Sverdlovsk, quién en 1967 publicó la novela Of the Highest Degree of Complexity, inspirada en el incidente. Sverdlovsk había formado parte de los grupos de búsqueda y fue fotógrafo oficial en la etapa inicial de la investigación, así que tuvo conocimiento de lo que allí ocurrió.

La novela fue escrita y publicada mientras los detalles del accidente se habían mantenido en secreto, razón por la que el escritor no revelaba nada que no fuera la versión oficial de la investigación. De hecho, su libro es bastante optimista y solo muere uno de los excursionistas.

Se dijo durante mucho tiempo que Sverdlovsk tenía una versión alternativa de la novela que jamás lanzó por la censura oficial. El hombre moría en 1980 y al parecer se han perdido todos los archivos y documentos que tenía.

En al año 2000 se llevó a cabo un documental sobre los acontecimientos: The Mystery of Dyatlov Pass. Más tarde, y con la ayuda del equipo de producción, la escritora Anna Matveyeva publicó una novela a caballo en la ficción y el documental bajo el mismo título. Se trataba de un libro plagado de citas sobre las tesis oficiales, diarios encontrados y entrevistas con los investigadores donde la misma Matveyeva se pregunta qué ocurrió e intenta resolverlo. Probablemente es una de las mayores fuentes de material documental sobre el caso.

¿Existe una explicación?

Desde el punto de vista científico, lo cierto es que aún hoy no hay una explicación certera que haya resuelto todas las claves. En el año 2012 Internacional Science Times postulaba que la muerte de los excursionistas fue por hipotermia, lo que a su vez podía inducir a un comportamiento conocido como paradoxical undressing, donde los sujetos se pueden llegar a quitar la ropa en respuesta a las sensaciones percibidas de un calor que aparentemente quema.


Esta teoría vendría a complementar una de las más aceptadas: esa noche los jóvenes advirtieron algún peligro, quizá una avalancha (o eso pensaron), y salieron rápidamente de la caseta. Que otros tuvieran parte de las ropas de sus compañeros podría deberse a que habrían muerto más tarde y aprovecharon las telas para resguardarse del mal tiempo.

Faltaría saber la razón de esa pérdida de extremidades en algunos excursionistas, quizá podría deberse a la aparición posterior de animales y, sobre todo, la causa por la que los documentos se mantuvieran en secreto tanto tiempo con la posterior falta de datos, un hecho que incrementa las teorías de que el gobierno quiso tapar algún error o participación que se desconoce. Finalmente, esa radiación a la que se hacía alusión en las ropas tampoco tiene explicación.
Yudin siempre pensó que tras las muertes estaban los militares soviéticos, responsables de alguna manera de lo ocurrido
Lo que sí es cierto es que el paso de montaña donde el grupo estableció su último campamento paso a nombrarse Dyatlov. También existe una Fundación y un museo con el mismo nombre que acoge la misma Universidad Estatal Técnica de los Urales donde un grupo de familiares de las víctimas no cesado en su empeño para que el gobierno reabra el caso.

Y finalmente falta la única persona del grupo que se salvó del trágico incidente, Yuri Yudin. Él fue el joven que tuvo que dar marcha atrás al viaje debido a una enfermedad. El joven siempre pensó que tras las muertes estaban los militares soviéticos, responsables de alguna manera de lo ocurrido.

En el año 2012, y durante una entrevista, dijo recordar cómo le habían pedido identificar todo lo encontrado en la escena. Yudin contó que encontró una ropa de apariencia militar que no pertenecía al grupo, lo que le hizo sospechar de que es posible que antes de los grupos de rescate otros estuvieran allí. También dijo recordar que las autoridades parecían estar más interesadas en la razón por la que estaban allí que la propia causa de las muertes.

Más datos que no hacen más que componer un rompecabezas cada vez más difícil. Como el mismo Yudin finalizaba en la entrevista, ni él mismo sabe lo que ocurrió:
Si tuviera la oportunidad de pedirle a Dios una sola pregunta, esta sería, ¿qué le pasó realmente a mis amigos aquella noche?
Un año después moría el último de los 10 excursionistas. Yuri Yudin fallecía el 27 de abril del 2013 a los 75 años de edad.

Rusia reabre el caso

Seis años después de la muerte de Yudin, en febrero de 2019, la policía rusa finalmente ha reabierto el caso. El anuncio ha llegado a través de la oficina del fiscal general ruso, quién ha prometido acabar con todas las teorías sobre la muerte de los excursionistas. Según comunicó Alexander Kurennoi, un portavoz del fiscal ruso:
Todas las muertes están relacionadas de alguna manera con fenómenos naturales. Los familiares, los medios de comunicación y el público todavía le piden a los fiscales que determinen la verdad y no oculten sus sospechas de que algo se les estaba oculto.
Kurennoi ha explicado también que un grupo de investigadores expertos ha comenzado la nueva investigación. Aunque han pasado 60 años desde que se encontraron los cuerpos en aquellas posiciones tan extrañas con heridas incomprensibles, las autoridades rusas están seguras de que esta vez no quedará ninguna pregunta sin responder.

viernes, 1 de noviembre de 2019

El Crímen de Hinterkaifeck

Interkaifeck , una pequeña granja situada entre las ciudades bávaras de Ingolstadt y Schrobenhausen (a unos 70 km al norte de Munich), fue el escenario de uno de los crímenes más extraños y desconcertantes de la historia de Alemania. Durante la noche del 31 de marzo de 1922, los seis habitantes de la granja fueron asesinados con un azadón. El asesinato sigue sin resolverse hasta hoy.

Las seis víctimas fueron el agricultor Andreas Gruber (63) y su esposa Cäzilia (72); su hija viuda Viktoria Gabriel (35) y sus dos hijos, Cäzilia (7) y Josef (2); y la criada María Baumgartner (44). Se rumoreaba que Josef, el hijo de Viktoria era también hijo de su padre Andreas, con quien habría tenido una relación incestuosa.

Unos días antes del crimen, el agricultor Andreas Gruber dijo a los vecinos que había descubierto huellas en la nieve que iban desde el borde del bosque hasta la finca, pero ninguna de vuelta. Además, habían perdido un juego de llaves de la casa días antes de los asesinatos, pero no se informó a la policía.

Seis meses antes, la criada anterior había dejado la finca, alegando que estaba embrujada; la nueva criada, María Baumgartner, llegó a la finca el 31 de marzo, sólo unas horas antes de su muerte.

Exactamente lo que ocurrió el viernes por la noche no se puede saber con certeza. Se cree que la pareja de ancianos, así como su hija Viktoria y su hija Cäzilia, fueron de alguna manera atraídos al granero de uno en uno, donde fueron asesinados. A continuación el asesino entró en la casa donde mató al hijo de dos años de edad de Viktoria, Josef, que dormía en su cuna en la habitación de su madre, así como a la criada, María Baumgartner, en su dormitorio.


Al principio se pensó en un robo pero quedó descartado ya que en la casa se encontraron joyas valiosas y dinero, así que la idea quedo descartada.

Se interrogaron a casi cien personas pero no había pruebas en contra de ninguno de ellos. La investigación se centró entonces en el antiguo pretendiente de Viktoria, el joven Lorenz Schlittenbauer quien reconoció odiar al padre de Viktoria ya que estaba convencido de que este era en realidad el padre de Josef, pero que con su muerte, no ganaba nada, por lo que lo dejaron en libertad

Las cabezas de las victimas fueron enviadas a Múnich, para un estudio exhaustivo, pero a pesar de todo no se obtuvo ninguna información nueva. Dichas cabezas se perdieron durante la Segunda Guerra Mundial, los cuerpos por otro lado fueron enterrados en el cementerio de Waidhofen.

En 1923 la granja fue derribada, pero hasta la fecha el caso sigue sin resolver.



Muerte a bordo del Ourang Medan

En junio de 1947 un barco que navegaba por el estrecho de Malaca comenzó a enviar señales de socorro a los barcos que se encontraban por la zona. El mensaje decía: "Todos los oficiales, incluyendo el capitán, han muerto, están tumbados en la cubierta y el puente. Posiblemente toda la tripulación está muerta." Tras una pausa el tripulante que transmitía el mensaje dijo: , "Me muero".

Un buque estadounidense, el Silver Star, escuchó el mensaje y fue a investigar. Una vez a bordo descubrieron que todos los tripulantes del Ourang estaban muertos, todos con una expresión congelada de miedo extremo en sus rostros. Sus brazos estaban extendidos, como si trataran de apartar algo que se acercaba. Cuando el Silver Star remolcaba al Ourang a puerto, las cubiertas inferiores del barco fantasma empezaron a arder y el Silver Star tuvo el tiempo justo de soltar amarras antes de verse afectado por el fuego. Hoy en día nadie sabe que pudo pasar a bordo del SS Ourang Meden, o si lo saben, no quieren que los demás nos enteremos.




martes, 13 de febrero de 2018

El Hospital Maldito

El Sanatorium Waverly Hills abrió sus puertas el 26 de julio de 1910 y albergó a miles de pacientes que sufrían de tuberculosis. Sus instalaciones alojaban en un principio entre 40 y 50 pacientes, pero debido a la gran cantidad de infectados llegó a tener a más de 400 enfermos.

Waverly Hills funcionó a pleno rendimiento durante más de 50 años, pero después de que se creara un nuevo antibiótico eliminó drásticamente los casos de tuberculosis, el hospital cerró sus puertas en 1962. Un año después, Waverly Hills reabrió sus puertas como el hospital geriátrico “Woodhaven Medical Services”, pero volvió a cerrarse en 1980 después de que las autoridades encontraran terribles evidencias de abandono y malos tratos en los pacientes.

Según las estimaciones de mortalidad en Waverly Hills, al menos 6.000 personas murieron durante sus 50 años de funcionamiento. Pero muchas personas pueden pensar que simplemente se trataron de muertes comunes, como cualquier otro sanatorio de la época, a no ser porque los pacientes que eran ingresados en Waverly sufrían a menudo a través de tratamientos dolorosos, incluyendo la terapia de electroshock y cirugías experimentales que van más allá de la imaginación, como por ejemplo la colocación de sacos de arena pesados en el pecho de un paciente.

Hoy en día se dice que muchos de esos pacientes que fallecieron en el temido hospital Waverly Hills siguen siendo avistados en él, en forma de fantasmas. Si esto es cierto o no, eso ya es otra historia.
De todas formas el edificio fue comprado por un privado que ofrece tours por el antiguo hospital, y todos los fines de semanas tiene los cupos agotados. En ocasiones las reservas de hacen con más de 3 meses de anticipación.

El túnel de la muerte

Y no nos podemos olvidar del túnel subterráneo que conduce a la entrada principal del sanatorio de Waverly Hills, en la parte inferior de una elevada colina a unos 150 metros hacia abajo. Originalmente, el personal de servicio utilizaba el túnel para recibir suministros en invierno, cuando la colina no podía ser utilizada por los proveedores. Sin embargo, se cree que los médicos también utilizaban el túnel para deshacerse de los cuerpos inertes. Según los registros encontrados, decían que la tuberculosis se cobró un paciente por hora durante el apogeo de la epidemia y que los médicos utilizaban el túnel para eliminar a los muertos sin que nadie se diera cuenta.

El llamado “túnel de la muerte” ahora es considerado un importante “punto paranormal”, donde los visitantes afirman ver sombras misteriosas e inexplicables, pasos y voces incorpóreas, y sentir extrañas presencias. También es conocido entre los investigadores paranormales como una zona donde registran sorprendentes y escalofriantes psicofonías o fenómenos de voz electrónicas (EVP).
La terrible habitación “Room 502”

Otra historia terrorífica tiene que ver con una enfermera embarazada que se suicidó en la habitación 502. Algunos historiadores creen que un doctor dejó embarazada a la enfermera y que luego no quiso casarse con ella. Devastada, la mujer se ahorcó de una tubería o lámpara. Hay otras versiones que dicen que fue el director del hospital, el que dejó embarazada a la enfermera y que ella saltó desde la ventana de una habitación en vez de ahorcarse. Aunque otras personas afirman que la enfermera embarazada fue apuñalada hasta la muerte por uno de los pacientes.
Independientemente de la historia, muchas personas están convencidas de que una entidad angustiada se oculta en la terrorífica habitación 502.


domingo, 11 de febrero de 2018

Misteriosa Melodía En El Espacio

La “misteriosa melodía” que los astronautas del Apollo oyeron

Casi medio siglo después de haberse realizado lo que todavía se considera como la mayor proeza tecnológica hecha por el ser humano, la polémica y el debate continúan rodeando los vuelos de la NASA efectuados con cohetes Apollo a la Luna.

Dejando a un lado el tema de si los viajes fueron reales o no, aparentemente hubo situaciones rodeadas de misterio incluso antes de que los astronautas se posaran en la superficie del satélite, como es el caso de los extraños sonidos escuchados y grabados por los astronautas del Apollo X.

La misteriosa “melodía” que los astronautas del Apollo oyeron en el “Lado Oscuro” de la Luna


En mayo de 1969, la NASA envió a la Luna la misión Apollo X a manera de ensayo general antes del vuelo en el que se realizaría finalmente el primer alunizaje, programado para julio de ese mismo año. Uno de los principales objetivos en este viaje era probar en órbita lunar la separación del módulo de mando del módulo lunar y su posterior reconexión, así como una evaluación de todos los equipos que se utilizarían en la misión del Apollo XI.


El cuarto día de vuelo, mientras se encontraban orbitando el lado oscuro de la Luna y probando la comunicación entre el módulo de mando (apodado en esta misión como Charlie Brown) y el módulo lunar (obviamente apodado Snoopy), se produjo la siguiente conversación:

Snoopy: Esa música suena incluso como del espacio exterior, ¿verdad? ¿Lo oíste? ¿Ese sonido, como un silbido?

Charlie: Sí. ¿Vosotros también oísteis ese sonido silbante?

Snoopy: Sí, suena como música del espacio exterior.

Charlie: Me pregunto qué puede ser.

El sonido, una mezcla de silbido como el que hace el viento al cruzar entre los árboles (así lo describiría posteriormente Neil Armstrong, tripulante del Apolo XI), intrigó por unos momentos tanto a astronautas como al personal de tierra de la NASA, pero tal vez sea exagerado considerarlo como un “secreto” o un “misterio” de la NASA, pues ya se conocía su procedencia para el siguiente vuelo a la Luna, en julio del 69, y hasta se advirtió a los tripulantes que lo escucharían cuando se comunicasen entre los módulos.

Se ha dicho que el sonido se produjo sólo cuando se encontraban en el lado oscuro de la Luna, y que la NASA mantuvo esta información en secreto hasta hace pocos años. Ambas informaciones son incorrectas: el sonido también se escuchó en el lado visible de la Luna y no llegó a manejarse como información restringida, y se identificó.

El sonido “misterioso” resultó ser producto de interferencias en el sistema de VHF que se utilizaba para la comunicación entre el módulo de mando y el módulo lunar, y por cierto, Michael Collins, tripulante del Apolo XI, en su autobiografía Carrying the Fire, publicada en 1974, menciona la presencia de este sonido cuando se comunicaba con Aldrin y Armstrong, que se encontraban en el módulo de alunizaje mientras él orbitaba la Luna en el módulo de mando.

miércoles, 7 de febrero de 2018

El Niño De La Caja

El escalofriante y aterrador caso del niño en la caja

Es cierto que a lo largo de la historia han existido muchos casos de asesinatos escalofriantes sin resolver, pero el misterio del niño en la caja es uno de los más terribles y perturbadores.

No sabemos si se debe al hecho de que la víctima haya sido un niño de apenas 4 años o si se debe a que más de 50 años después el crimen sigue sin resolversey las preguntas sin respuesta.

¿Por qué alguien hizo eso y por qué de esa forma? ¿Habrá muerto el asesino o seguirá libre por la periferia de la ciudad? ¿Quién asesinó al niño en la caja?

1. La escena del crimen


El caso —o el descubrimiento del caso— comienza en febrero de 1957 en la zona rural de Susquehanna Road, en Filadelfia, cuando un cazador que buscaba presas en zona prohibida comienza a recoger las trampas que había puesto a escondidas el día anterior.

Pero para su sorpresa el cazador encuentra, entre los descuidados arbustos, una pequeña caja que dice «frágil, manejar con cuidado». Como es cierto que la curiosidad es más fuerte que el hombre el cazador en cuestión decide observar dentro de la caja.

Lo que encuentra primero le resulta escalofriante, pero lo que encuentra después le resulta mucho peor.

El hombre asustado no tarda demasiado en darse cuenta de que lo que en principio creyó que era un raro muñeco hiperrealista de 1 metro de largo era en realidad el cadáver de un niño muerto lleno de marcas de golpes en la cabeza.

Frente a la macabra situación el cazador shockeado decide huir sin llamar a la policía, temiendo represalias o sanciones por haber estado cazando en donde no debía.

Luego de dos días —el 25 de febrero— llega entonces a la escena un hombre llamado Frederick Benosis notificando finalmente a la policía acerca del niño en la caja.

2. Los análisis forenses


Lo que indicaron los análisis forenses fue que el cuerpo encontrado era el cuerpo de un niño de entre 4 y 6 años de edad con síntomas claros de maltrato. También señalaron que su pelo había sido cortado de forma apresurada breves momentos antes de su muerte o incluso después de la misma.

Por otra parte aunque los análisis encontraron al cuerpo lleno de moretones también encontraron que quien lo hubiera puesto en la caja lo había hecho con mucho cuidado y mucha delicadeza.

En esta misma linea los forenses indicaron que las uñas habían sido cortadas recientemente mientras que sus manos y pies mostraban señales de haber estado bajo el agua durante un tiempo prolongado.

Por otro lado los exámenes oculares indicaron que probablemente había sufrido algún tipo de enfermedad en los ojos.

También encontraron en los tobillos, en la ingle y en la barbilla cicatrices que podían indicar que el niño había sido sometido a numerosas cirugías.

Los forenses señalaron que el niño había comido seguramente 2 o 3 horas antes de morir y encontraron en su esófago un líquido que probablemente pudo ser vómito.

Finalmente los forenses no pudieron determinar cuánto tiempo había estado el cuerpo en el bosque debido a que el clima del lugar era demasiado frío, aunque indicaron que era bastante probable que la causa de muerte no hubieran sido los golpes en la cabeza.

3. La información sobre la caja


Como resulta lógico los análisis también se extendieron a la caja en la que fue encontrado el pequeño niño. Según se supo la caja era proveniente de una tienda de muebles llamada JC Penny y era probablemente una caja pensada para contener una cuna.

La parte del asunto que motivó a los investigadores fue que la caja contaba todavía con un número de serie visible mediante el cual iban a intentar averiguar el número de envío.

Pero los investigadores también encontraron en la caja la dirección de un a tienda que se encontraba a tan solo 25 kilómetros del lugar.

Por otro lado en la caja no se encontraron huellas dactilares pero sí se encontró cerca de su ubicación una gorra y una correa de cuero con hebilla.

Para poder resolver el caso los oficiales hicieron circular fotos del niño.

Ellos creyeron que iban a resolver el caso rápidamente. Pero no lo hicieron.

4. La búsqueda de respuestas deriva en más misterios



Finalmente los investigadores encontraron que se habían vendido 12 cunas de ese estilo de las cuales no había registro, debido a que los compradores solían pagar en efectivo.

Sin embargo 8 de los compradores aparecieron después de leer sobre el caso en las noticias aunque todos habían tirado la caja o la habían utilizado para guardar objetos en sus casas. Nunca se supo quienes fueron los otros 4 compradores, incluso hasta la fecha de hoy.

Por otra parte, la dueña de la tienda —Hannah Robbins— no pudo recordar el rostro de los compradores ni aportar nuevos datos al respecto.

Frente a la incertidumbre y la desesperación la policía comenzó a recorrer casa por casa con la foto del niño pero nadie lo reconoció. Las huellas dactilares y la información del ADN del niño fueron enviadas a hospitales pero no se pudo encontrar ninguna coincidencia.

Frente a la frustración las autoridades llegaron a vestir y sentar al niño con la intención de hacerlo ver más familiar para ver si alguien era capaz de reconocerlo en las fotos de esa forma pero tampoco fue de utilidad.

Incluso la Asociación Americana de Médicos distribuyó información y fotos del niño con la esperanza de encontrar a quien hubiera hecho las operaciones pero todo el esfuerzo fue en vano.

5. Las teorías sobre el caso


Una de las teorías más fuertes e impactantes del caso surge cuando Remington Bristow —un ayudante del forense del caso— se contactó con un psíquico que le sugirió buscar una en una casa de acogida ubicada a menos de 2 kilómetros y medio.

Cuando los investigadores decidieron investigar dicha casa encontraron una cuna similar a la que habría estado dentro de la caja en donde el niño fue escondido y encontraron también varias mantas similares a la manta en la que el niño había sido envuelto.

Si bien Remington Bristow estaba seguro de que el niño había sido asesinado por alguien de la casa —sobre todo sospechaba de Arthur Nicoletti— no se pudieron encontrar pruebas de que él lo hubiera hecho.

Por otra parte —durante el año 2002— una mujer llamó desde Cincinnati y en un discurso descrito como «perturbador» ella le dijo a la policía que su madre había comprado al niño en 1954 y que lo había sometido a horribles abusos físicos, psicológicos y sexuales.

Los policías relacionaron esta nueva información con un testimonio recogido años atrás en el cual una persona había visto a dos mujeres en la fecha y en la zona en donde el cuerpo del niño había sido encontrado.

Sin embargo esta teoría terminó siendo descartada debido a que descubrieron que la mujer que había hecho la denuncia tenía graves problemas mentales y no pudieron encontrar ninguna prueba que afirmara lo que ella les había dicho.

6. La conclusión del caso


Si bien con el paso del tiempo han ido surgiendo algunas pistas prometedoras para los investigadores la realidad es que siempre los termina llevando a ninguna parte y las dudas y preguntas al respecto siguen siendo las misma.

¿Quién era el niño asesinado que apareció en la caja? ¿Por qué alguien decidió matar al niño? ¿Llegó alguien a conocerlo?

Para los investigadores del caso el niño siempre será recordado como el niño no identificado, mientras en su lápida en lugar de su nombre figura desconocido niño americano.

martes, 6 de febrero de 2018

El Bosque De Los Suicidios

La verdad sobre Aokigahara, el bosque de los suicidios japonés

Hace años, cientos de nipones acababan con sus vidas entre los árboles. Hoy ni siquiera existen cifras para evitar el contagio. ¿Qué está pasando ahí dentro?



En 2016 'El bosque de los suicidios', la película de terror dirigida por Jason Zada y protagonizada por Natalie Dormer –a quien muchos recordarán por su papel de Margaery Tyrell en 'Juego de tronos'– que explota el viejo mito del bosque de Aokigahara. En ella, Sara (Dormer) se penetra en la arboleda del paisaje nipón en busca de su hermana desaparecida, a pesar de las advertencias sobre su carácter sobrenatural, y allí se encontrará (¡sorpresa!) con un buen puñado de almas en pena.

¿Cuánto hay de cierto y cuánto de leyenda en el supuesto carácter fantasmal del bosque? Como suele ocurrir con esa clase de lugares, los mitos terminan convirtiéndose en realidad a medida que el pasa el tiempo, como si se tratase de una profecía autocumplida en la que, además, la cultura popular juega un papel clave. Hay pocas dudas de que, hoy en día, se ha convertido en el lugar preferido de los suicidas japoneses para poner fin a sus vidas, un dudoso honor que le convierte en el tercer sitio donde más personas ponen término a su existencia después del Golden Gate en San Francisco y el puente sobre el Yangtze de Nanjing, en China.

El origen de la leyenda arranca en algún momento de la antigüedad. El Aokigahara se encuentra en la ladera noroeste del monte Fuji, considerado sagrado desde hace milenios. Los nipones consideraban el monte una entrada a los cielos, como si se tratase del ombligo del cuerpo humano que sería el centro de la Tierra. El bosque se formó bastante después, sobre la lava expulsada por el Fuji entre los años 800 y 1083, en unos 35 kilómetros cuadrados. Muchos consideraban que se trataba de un purgatorio para yureis y yokais, los fantasmas de los que perdieron la vida de manera trágica y que, supuestamente, evitan que los que se adentran en el bosque salgan, como le ocurre a Sara en la película.

Espíritus malignos y pobres suicidas


Como cuentan los visitantes, hay un ambiente casi sobrenatural en el bosque Aokigahara. Su fauna y flora contribuyen al efecto de extrañamiento que experimentan sus visitantes. Apenas hay ruidos en él, debido, sobre todo, a la escasez de animales. Además, la vegetación es tan tupida que impide que el viento sople, lo que contribuye a una peculiar sensación de quietud. Orográficamente, resulta bastante llamativo: además de un gran lago, hay grandes cuevas heladas. Además, no es tan extraño que el viajero perdido se tope con restos humanos en el bosque, y hay algunas páginas web donde pueden verse escalofriantes ejemplos. Debido a los yacimientos de hierro magnético que hay bajo el bosque, es común que las brújulas dejen de funcionar.

La media aproximada de suicidios hasta 1988 era de 30 al año, pero en 2002 la cifra había aumentado hasta los 78 y, en 2003, hasta 100

Mitología aparte, el Aokigahara comenzó a granjearse su fama durante el siglo XIX, cuando las hambrunas provocaron que muchos padres abandonasen a niños y ancianos en el bosque. No obstante, la fascinación moderna por el bosque se remonta a 1960, cuando Seicho Matsumoto publicó una de sus novelas más célebres, 'Nami no Tou', en la que sus protagonistas acababan con sus vidas en el bosque, cual Romeo y Julieta japoneses. Sin pretenderlo, generó un efecto llamada que provocó que muchas personas se desplazasen hasta el bosque para acabar son sus vidas, aunque ya hacía tiempo que Aokigahara se había convertido en el lugar preferido por los suicidas. Suele citarse la cifra de 500 para hablar del número de cadáveres que se han encontrado en el bosque, aunque su amplitud y frondosidad puede ocultar muchos más. En algunas zonas, es tan tupido que resulta imposible ver incluso a mediodía.

Otros datos, no obstante, son mucho mayores. La media aproximada de sucidios hasta 1988 era de 30 al año, pero en 2002 la cifra había aumentado hasta los 78 y, en 2003, hasta 100. Según un reportaje publicado en 'The Japan Times', en el año 2012 más de 200 personas habían intentado acabar con sus vidas entre la vegetación, de los cuales 54 habían tenido éxito. La mayoría de ellos, a través de una sobredosis de drogas. Desde entonces, el gobierno ha dejado de ofrecer números para evitar la imitación. No hay que olvidar que Japón es uno de los países donde más suicidios se producen: en 2013, aproximadamente, 27.300.


El reportero de 'The Japan Times' fue uno de los “privilegiados” que se encontraron con un cadáver durante su paseo por el bosque, después de oír un grito. “En un pequeño agujero, debajo de un árbol, y acurrucado como un niño en un lecho de hojas, yace un hombre, su pelo gris en receso apelmazado en su cráneo”, describía. “Su pálido torso no está cubierto por una camisa, mientras que sus piernas están tapadas únicamente por unos pantalones negros”. A su alrededor, explica, una maleta y un montón de papeles, así como pastillas, latas de cerveza y otras bebidas alcohólicas. “Al parecer, este hombre de cincuenta y tantos había expirado su último aliento mucho antes de que escuchase ese estremecedor grito sin origen”.

domingo, 4 de febrero de 2018

La Misteriosa Muerte de Elisa Lam

El caso de Elisa Lam y el Hotel Cecil cautivó a gran parte de internet hace un par de años. Yo mismo recuerdo ver con sorpresa el vídeo con los últimos minutos de la pobre chica en el ascensor y, durante semanas, leer muchos de los miles de comentarios, teorías y coincidencias que alimentaron el misterio y la imaginación de los curiosos.

El caso se cerró oficialmente como un accidente trágico. Pero todo lo que sabemos, las coincidencias imposibles y las nuevas preguntas que surgen amplían el misterio en otras direcciones aún más sorprendentes. 

El agua sabe un poco rara…
Era febrero de 2013, los inquilinos del Hotel Cecil (Los Ángeles, EEUU) empezaron a quejarse del agua. Tenía mal olor y sabor, y a muchos le salía viscosa y sucia. Poco sospechaban que probar ese agua o ducharse con ella iba a ser una experiencia que marcaría sus vidas…

Los empleados del hotel fueron a revisar los tanques de agua de la azotea. Al quitar las cadenas de seguridad y levantar la tapa de uno esos tanques, descubrieron un cadáver en descomposición. Era el cuerpo de Elisa Lam y llevaba 19 días allí metido.


 Elisa Lam era una estudiante canadiense de 21 años. Una chica normal por lo que se podía ver en sus fotos y en su Twitter. Elisa hacía una videollamada diaria a sus padres desde que llegó a Los Ángeles. El 31 de enero dejó de hacerlo. Sus padres se lo comunicaron a las autoridades que encontraron su habitación en orden, sin signos de violencia o problema alguno. Así que sólo quedó colocar carteles y esperar. Durante tres semanas no se supo nada de ella hasta que los empleados de mantenimiento la encontraron. 

El misterioso vídeo del ascensor
La policía revisó las grabaciones de las cámaras de seguridad hasta encontrar el vídeo de un ascensor en el que se muestran los últimos minutos de vida conocidos de Elisa Lam. Casi cuatro minutos en los que se ve a Elisa comportándose de una manera tremendamente extraña. Parece estar tratando de huir de alguien pero, al mismo tiempo, muestra una calma extraña en su lenguaje corporal. Pulsa los botones aparentemente al azar, mira a ambos lados del pasillo, hace gestos sin sentido y, en un par de ocasiones, da la impresión de que habla dirigiéndose a alguien a quien no se ve en ningún momento.


El primer supuesto de la policía es que estaba drogada o sufriendo algún tipo de psicosis. Pero la autopsia del cadáver no reveló restos de drogas en su cuerpo. Y, aunque pudo ser un primer ataque de locura, no tenía historial de desorden mental ni comportamientos extraños. Tampoco encontraron signos de violencia en su cuerpo. Ni traumatismos, ni algo que indicara algún tipo de lucha. Salvo lo que se ve en el vídeo, no había absolutamente ninguna prueba de cómo o por qué pudo acabar Elisa en ese depósito de agua. Desnuda y con la ropa que llevaba en el vídeo flotando a su lado.

Las hipótesis sobre lo que pudo ocurrir
Suicidio / Accidente

Si se acepta que tuvo un momento de locura, una de las hipótesis que se barajaron es el suicidio/accidente tratando de huir de algo que le perseguía en su mente. Pero no lo habría tenido nada fácil. La puerta de la azotea del hotel tiene una alarma que suena con un ruido muy fuerte si alguien trata de abrirla. Se comprobó que el sistema funcionaba correctamente por lo que ella, sin tener una llave que la desconectara, no pudo atravesar la puerta sin que saltaran las alarmas. Además, la tapa de los depósitos de agua son muy difíciles de operar. Los empleados del hotel cuentan que suelen usar una palanca para abrirla, y que es bastante complicado para un hombre corpulento moverla.

Es casi imposible que ella sola llegara a la azotea sorteando las medidas de seguridad, levantara la tapa, se metiera en el agua, se quitara la ropa y la volviera a cerrar de nuevo para morir. Y esta es, sorprendentemente, la versión oficial. 

Asesinato
La siguiente explicación plausible es que de verdad estuviera huyendo de alguien real que terminara por matarla. Pero no hay rastro alguno de ese alguien. Ni en la cámara, ni en su habitación, ni en el depósito, ni en su cuerpo. Nadie vió nada, nadio oyó nada. Nada que pueda probar la presencia de otra persona. Salvo el hecho de que Elisa parece dirigirse a alguien en la grabación del ascensor y que sería necesario que alguien metiera su cuerpo en el agua
.


La cosa Paranormal
Por supuesto no pueden faltar las explicaciones paranormales. La aparente calma de Elisa acompañada de esos gestos extraños. La misteriosa huida. Hablarle a un ser que no se ve… A mucha gente incluso le parece sospechoso que el ascensor no cerrara sus puertas en ningún momento, incluso cuando Elisa pulsa sólo un botón. Y que sólo se cierre cuando ella se aleja y termina la secuencia. Y además que luego, sorprendentemente, vuelve a abrirse la puerta sin que haya nadie. Los creyentes en el fenómeno paranormal dejan sus propias hipótesis como parte del misterio.

Se dijo que un espíritu podría haber estado acosando a una desconcertada Elisa, hasta que la fuerza sobrenatural acabó metiéndola en el depósito. O quizá fue víctima de una posesión demoníaca que le obligó a actuar de una forma extraña, terminando en suicidio. O quizá formó parte de un ritual satánico del que quiso huir y no pudo. Incluso puede que formara parte de una terrible conspiración internacional en la que se mezclan experimentos con humanos, secretos de estado y descubrimientos asombrosos…

Un momento. ¿Espíritus? ¿Posesiones? ¿Satanismo? ¿Conspiración?… ¿Cómo pueden llegar a estas conclusiones? Espera, espera que el caso no termina aquí. Son muchas cosas extrañas las que acompañan a este misterio. No me extraña que la imaginación de los creyentes en lo paranormal se dispare. Incluso los conspiranoicos tienen material de sobra para liar esta historia aún más. Empecemos por el principio: el Hotel Cecil no es un hotel cualquiera. Tiene sus propias menciones en la historia macabra de EEUU.

El (macabro) Hotel Cecil
El Hotel Cecil está situado en el 640S de Main Street en Los Ángeles. Un gran edificio construido en los años 20 que cuenta con más de 600 habitaciones. Suelen alojarse viajeros con poco presupuesto y a los que no les importe demasiado tener uno de los peores barrios de todo EEUU a la vuelta de la esquina. Literalmente.

La primera entrada del hotel en la crónica negra de EEUU se debe a la famosa Black Dahlia (Dalia Negra), la chica que fue encontrada por partes en 1947 y cuyo asesino no fue encontrado a pesar de mantener contacto frecuente con la policía pidiendo ser detenido. Elizabeth Short, que así se llamaba la víctima, se alojaba en el Hotel Cecil y era habitualmente usada como imagen del propio hotel. Quédate con el apodo Black Dahlia que recibió esta chica, más adelante volveremos a hablar de este dato.

La conspiración alrededor de Elisa Lam
Al margen de cómo murió específicamente Elisa hay ciertas preguntas sin resolver y coincidencias que amplían el misterio en otras direcciones.

¿Qué hacía Elisa en Los Ángeles? No hay información al respecto. Hay constancia de que los padres avisan por primera vez de la desaparición. Pero no se vuelve a saber nada de ellos. Ni nadie comenta por qué Elisa está en Los Ángeles. Fue un caso de gran impacto mediático pero apenas se sabe nada de ella. Se conoce su Twitter y su Tumblr, pero no hay nada relacionado con su estancia en el hotel.


¿Por qué el Hotel Cecil? No es un hotel para una estudiante de 21 años con una vida normal. El hotel está pegado a Skid Row, una de las zonas más deprimidas de Los Ángeles y con peor reputación de EEUU. Se cometen multitud de crímenes y las calles están llenas de sin techo. No es un sitio donde le apetecería estar.

En aquellos días, un brote especialmente resistentes de tuberculosis afectó a muchísima gente del barrio. Se sabe que el gobierno experimentó con ellos nuevos test de detección y medicamentos para luchar contra esta enfermedad. Pero ¿Sabes como se llamaba el test de diagnóstico usado? LAM-ELISA. ¡Uf! Vale que es un test oficial que lleva mucho tiempo en activo pero ¿no es demasiada casualidad?

Elisa envía un tweet el 13 de enero con un artículo en el Huffington Post sobre una empresa canadiense que va a obtener el apoyo del Pentágono para desarrollar un material de camuflaje para hacer soldados invisibles. Este desarrollo de la tecnología de camuflaje es un proyecto entre Estados Unidos y Corea del Sur. Después de que la noticia de la muerte de Elisa se hiciera global, varias cuentas de Facebook aparecieron usando su nombre. Mucha gente quiso aprovecharse del momento para gastar bromas o atraer visitas. Pero una de estas cuentas de Facebook (ahora eliminada) es más que sospechosa. Su nombre era “Lam Elisa” y fue creada el 17 de febrero (Elisa constaba aún como desaparecida pero según la autopsia ya estaba muerta). Sólo había un amigo en esta cuenta: un varón que trabaja para el ejército de Estados Unidos con sede en Corea del Sur.

viernes, 26 de enero de 2018

Casas Embrujadas Latinoamerica

Con esto de el conjuro esta de moda lo de las casas embrujadas, pero acá en el continente tenemos nuestros propios ejemplos, e incluso en la Argentina hay historias muy jugosas.

Esta es una Compilación de las casas mas embrujadas de Latinoamerica:


Ahora localmente, si hablásemos del inmueble mas embrujado de Argentina, sin duda seria el Liceo Militar San Martin.

La historia relacionada con el inmueble es bastante curiosa.

Fue creado el 8 de enero de 1938 por decreto firmado por el Presidente, General Agustín Pedro Justo, con la denominación de Colegio Nacional Militar.

Los antecedentes del solar que hoy ocupa el Liceo Militar se remontan a la época de la segunda fundación de Buenos Aires. En aquel entonces, Don Juan de Garay hizo el reparto de las tierras entre los miembros de su expedición, desde San Isidro hasta Magdalena. Las chacras situadas entre el Riachuelo de los Navíos y el río Las Conchas (actual Reconquista) fueron destinadas a la agricultura.

A mediados del siglo XVIII se hicieron las primeras construcciones. De esa época data el nombre tradicional de Pago de los Santos Lugares. En 1821, durante el gobierno de Don Martín Rodríguez se decretó la supresión de las órdenes religiosas de los Betlemitas, Recoletos y Mercedarios, confiscándose las tierras y otros bienes.

En 1839 el Brigadier General Juan Manuel de Rosas, Gobernador de Buenos Aires, instaló en la zona el campamento militar de Santos Lugares, para la instrucción, rearme, remonta y reclutamiento permanente del Ejército Federal. El 3 de abril de 1872 se abrió un colegio de artes y oficios cuyos edificios fueron construidos por clérigos regulares de la Orden de las Escuelas Pías dedicados a la enseñanza.

Años más tarde, el predio con sus edificios pasó a propiedad del gobierno, hasta que en 1892 fue destinado a cuartel del Colegio Militar. Este instituto se trasladó desde San Benito de Palermo, donde había funcionado a partir de 1870, en un predio que en la actualidad puede ubicarse sobre la Avenida del Libertador, entre la calle Salguero y la Avenida Sarmiento. Ocupó las instalaciones y terrenos aledaños hasta 1937, cuando se ubicó definitivamente en El Palomar.

El Liceo Militar ¨General San Martín¨ fue inaugurado el 3 de abril de 1939 con la presencia del Presidente Dr. Roberto Marcelino Ortiz.

Historias fantasmales del Liceo

Las historias de apariciones en el Liceo Militar son innumerables y han pasado de generación en generación de educandos, y dado que el lugar donde se asienta la institución cuenta con una historia tan dilatada en el tiempo, no nos extraña que a este resumen de apariciones relativamente "recientes" se agreguen otras historias de presencias y apariciones espectrales más antiguas.

El espectro del "Beche"

Esta aparición se identifica con un Teniente que falleció en un accidente mientras quemaba pólvora en la zona del "Basural". Es habitual que se le aparezca a los cadetes y soldados de Guardia, allí y en la zona de la companía frente a la guardia. La historia completa es asi:

En 1987 el Teniente Bechelli, falleció en el Liceo luego de un terrible accidente en el que murio quemado al estar quemando polvora que supuestamente estaba vencida (alguna no estaba vencida del todo) Fue una muerte horrorosa, que ocurrio en el "Basural" del Liceo (Calle Antartida al fondo, casi Ruta 8)

Desde entonces "el Beche" -como se le conoce-, se aparece a los cadetes y soldados que hacen guardia por aquel sector, y a quienes habitan la Companía que esta frente a la guardia (hoy lo ocupan las cadetas del Liceo) Alli se aparece trotando en las duchas y se percibe claramente que está asentando el pie izquierdo.

En cuanto al "Basural", en tres ocasiones los cadetes que estaban alli apostados le abrieron fuego,... pero nada le ocurrio y en cambio los cadetes terminaron inconscientes: los encontraron los del resto de la guardia que fueron al escuchar los disparos. Entre los cadetes, se estila ir con el Rosario en el cuello a las guardias, para protegerse.

Acá agregamos un testimonio de un ex cadete anónimo:
"Me encontraba en II Curso cuando vi su aparicion, luego de que el oficial mande a acostar los cadetes como haciamos habitualmente nos quedabamos conversando hasta tarde y por eso pudimos ser testigos del acontecimiento: se vió a una persona vestida de combate con su equipo de lluvia y fusil, desfilando por el baño, pero nadie le prestó mucha atención. Al rato un cadete de V Curso que aún permanecía despierto, mandó al imaginaria (cadete de guardia), a buscar a ese que estaba desfilando. El imaginaria fué al baño y volvió al instante:

- Mi cadete, no hay nadie en el baño.

- ¡¿Cómo que no?!, -le replicó el de V Curso-, ¡¿Y ese quién es entonces?!

Mirando al baño se veia pasar nuevamente a esta persona desfilando, paso redoblado lento y marcado, el cadete de V Curso ordenó con voz alta y clara :

- ¡A ver el inútil que esta en el baño desfilando, venga para acá!

El sujeto giro la cabeza, y sin detener el paso siguio marchando, solo se escuchaba el golpe del taco sobre las losas. El Cadete de V Curso enfurecido penso en voz alta: "a este bipedo le voy a pegar la manija de su vida!" y se dirigió al baño. El imaginaria lo seguia a dos pasos de distancia. Los vimos a los dos entrar al baño, y unos instantes despues escuchamos un grito y casi inmediatamente vimos salir disparados a los dos cadetes quienes no pararon hasta salir del dormitorio. Mis camaradas y yo estabamos desconcertados, si bien habiamos visto al cadete en el baño desfilando, no entendiamos que es lo que estaba pasando. No pasaron 5 minutos que el Oficial de semana apareció en calzoncillos y empuñando su arma reglamentaria y fue hacia el baño tambien. Pero alli no sucedia nada.

Al dia siguiente nuestro compañero que estaba de imaginaria y habia seguido al cadete de V Curso nos comentó lo que habia sucedido alli adentro, dijo:

Entramos y vimos a este tipo entrar a los retretes, y no solo eso, sino que lo vimos entrar al ultimo y cerrar la puerta tras de él. El cadete de V Curso grito "le dije que salga inútil" y abrió la puerta de una patada, pero no encontramos a nadie. Fue todo el tiempo un fantasma".

El Ombu

Dicese de que la muerte rodea a dicho árbol,presente desde siempre en el Liceo; ya el aspecto macabro que tiene lo insinua. Por las noches los cadetes que van a la guardia a hacer firmar el libro, aseguran que han escuchado una y otra vez el chistido del ombu: desde el ombu se escucha un suave chistido como invitando a acercarse. Hasta el dia de hoy no se conoce a nadie que lo haya hecho -acercarse-, y es sabido que una y otra vez los imaginarias han corrido o han tomado otros caminos mas largos para ir a la guardia y evitar el ombu.

La "Luz Mala" o el fantasma en la Compañía frente a la Guardia
Otra de las clásicas apariciones en el Liceo es esta, pero dejemos que la describa un ex cadete de la Promoción 46:

"Sucedió después de mitad del año 1988 en la compañia D, estabamos en 5to. año y cierta mañana un compañero mío, fué despertado de una manera atípica, ya que no fue el imaginaria quien interrumpió su sueño sino una luz con forma de esfera que flotaba y forzaba a gritar a mi compañero. El oficial de semana acudió en su ayuda ingresando a la cuadra con pistola y calzoncillos".

"A partir de ese día comenzó a haber dos "imaginarias" de la promoción 47 por turno. Una de las mañanas siguientes sucedió algo similar y varios vieron la luz: alguién de 4to año dijo que la vió, pero no pudo explicar como era; otro dijo que era circular y estaba sobre el techo, encima de un compañero; éste mencionó que notó su presencia encima de su cama,... pero que no se animó a destaparse".

"El capellán en ese entonces, dijo que estaban todos muy sugestionados y que probablemente solo observaban el reflejo de las luces de los autos que pasaban por la calle Antártida".


jueves, 25 de enero de 2018

Un Pueblo Entero Pierde la Cabeza

El "pan maldito" que volvió loco a todo un pueblo en Francia


La noche del 16 de agosto de 1951 fue será muy difícil de olvidar para Pont-Saint-Esprit, que vivió como sus vecinos caían en una locura total

Aquella noche todo el pueblo se volvió loco. Algunos niños de muy corta edad intentaron estrangular a sus propias madres. Otros se creyeron con la facultad de poder volar y se arrojaron por las ventanas. Hay quien puso fin a su vida convencido de que unas extrañas serpientes estaban atravesando las paredes de su dormitorio".

Este pequeño pueblo francés a orillas del Ródano fue testigo de uno de los grandes enigmas de Francia de los últimos años. No solía aparecer en las noticias; sin embargo, la noche del 16 al 17 de agosto de 1951 nunca será olvidada.

Una extraña locura se apoderó de muchos vecinos de Pont -Saint-Esprit, que corrían y gritaban sin parar, argumentando que eran perseguidos por terroríficas bestias que nunca antes habían visto. Un hombre quiso acabar con su vida porque según él una serpiente estaba devorando sus entrañas; otro saltó por la ventana desde un segundo piso al grito de "¡Soy un avión!"; y otro dijo que vio cómo su corazón salía de su cuerpo y se iba corriendo. Varias mujeres decían que los muebles comenzaron a moverse y les estaba aplastando. Incluso un niño de apenas 11 quiso estrangular a su abuela sin ningún motivo aparente.

Los médicos de la zona, desbordados por la situación, llevaron a multitud de vecinos con camisa de fuerza a distintos psiquiátricos franceses. Los que no pudieron ser trasladados a tiempo, fallecieron a causa de suicidios en cadena. Llegó a afectar a familias de aproximadamente 260 casas, que sufrieron las consecuencias de las terribles visiones psicodélicas.


Tras varios análisis se determinó que los vecinos de Pont-Saint-Esprit ingirieron un pan de centeno con cornezuelo suministrado por la panadería Briand, la más importante del pueblo. El cornezuelo provoca ergotismo ( o "fiebre de San Antonio") y alucinaciones en aquellos que lo consumen. Este "pan maldito" habría sido el causante de que la localidad francesa hubiera caído en un delirio colectivo durante una noche entera.

Sin embargo, la teoría del "pan maldito" no convencieron por completo. Diversos investigadores y periodista como Hank P. Albarelli Jr especularon con la posibilidad de un experimento secreto dirigido por la CIA que consistió en adulterar el pan con LSD. Era plena Guerra Fría y el objetivo pudo ser la prueba de una posible arma química muy sutil.

Con el paso del tiempo, el misterioso envenenamiento de un pueblo francés entero fue cayendo en el olvido, pero actualmente viven personas que fueron testigos de aquella situación esperpéntica que eluden cualquier pregunta al respecto, como si de mencionar al mismísimo Diablo se tratara.


El Caso de los Hermanos Sodder

En 1945, en Estados Unidos, cinco hermanos no volvieron a ser vistos después de un incendio que afectó a la casa donde vivían. El inmigran...